La arquitectura de Eero Saarinen (1910-1961). La conexión nórdica

Pedro da Cruz

La carrera de Eero Saarinen estuvo íntimamente ligada a la de su padre, el también arquitecto Eliel Saarinen (1873-1950), quién en 1906 construyó la Estación de trenes de Helsinki, uno de los edificios emblemáticos de la capital de Finlandia. En 1922 Eliel ganó el segundo premio en el concurso para la nueva sede del periódico Chicago Tribune, éxito que lo llevó a radicarse en Estados Unidos un año más tarde.

    Eero tenía entonces trece años. Luego de cursar estudios secundarios en Birmingham, Michigan, estudió en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Yale. En 1936 comenzó a trabajar en el estudio de arquitectura de su padre, con quién continuó colaborando en varios proyectos hasta 1950, año de la muerte de Eliel. A partir de entonces el estudio se llamó Eero Saarinen & Asociados.

    El éxito conseguido por Eero Saarinen se debió en parte a una gran capacidad para establecer conexiones con financistas y empresarios, así como con figuras claves de los medios de comunicación y talentosos fotógrafos de arquitectura, lo que resultó en una serie de encargos de edificios de carácter público: sedes de universidades, laboratorios de investigación, iglesias, e incluso aeropuertos.

    La arquitectura de los Saarinen está firmemente relacionada con la tradición del modernismo arquitectónico europeo. Un factor que acrecentó el prestigio de Eero fue el uso de formas y materiales relacionados con la tradición nórdica, la que conoció tanto por medio de su padre, como por un largo viaje que realizó en 1935-36 a Europa y Oriente Medio, el que incluyó visitas a Alemania, Suecia y Finlandia, donde incluso colaboró con el arquitecto Jarl Eklund en la construcción del Teatro Sueco de Helsinki. 

Maqueta de Casa desplegable, 1945

CASA DESPLEGABLE. Saarinen afirmaba que se debía arribar a una solución propia para cada emprendimiento, y que el programa de necesidades tenía que ser expresado a través de la estructura, lo que definió como “expresionismo estructural”. Procuraba realizar una arquitectura que fuera expresión de su época, pero que a su vez estuviera basada en los fundamentos de la naturaleza, concepción relacionada a una visión romántica de la naturaleza que entronca con la tradición nórdica.

    Durante la Segunda Guerra Mundial, Saarinen, que había adoptado la nacionalidad estadounidense en 1940, sirvió tres años en el departamento de gráfica de la Oficina de Servicios Estratégicos en Washington, D.C. El acceso a nuevas tecnologías desarrolladas según las necesidades del complejo industrial militar, y luego aplicadas en distintas áreas de la producción civil, dio gran impulso a la llamada affluent society, la opulenta sociedad de posguerra en Estados Unidos. Saarinen se interesó por la aplicación de tecnologías de una industria a otra diferente, por ejemplo el uso de paneles de metal prefabricados en vez de revestimientos de piedra y ladrillo, lo que definió como “transferencia tecnológica”.

    Un ejemplo del uso en el campo de la arquitectura de tecnologías provenientes de otras áreas es el proyecto “Casa desplegable”, del que Saarinen presentó la maqueta en 1945. La idea era construir una casa con una cubierta envolvente de metal, la que era retráctil, para poder cubrir espacios adicionales junto a la vivienda. Un audaz proyecto que no llegó a concretarse.

    La influencia de tradiciones nórdicas de construcción se evidencia en uno de los primeros proyectos que Saarinen realizó junto a su padre: el Teatro y Sala de conciertos de Tanglewood (1938), residencia de verano de la Orquesta Sinfónica de Boston en Lenox, Massachussets. El techo del pabellón cuelga de cinco arcos de madera, vigas cuya curvatura tiene similitud con elementos de construcción de países como Suecia y Finlandia, los que gracias a la profusión de bosques tienen una larga tradición en el uso de la madera.

Silla Womb, 1948

ÚTERO Y TULIPÁN. La impronta nórdica es también evidente en las incursiones de Saarinen en el campo del diseño de muebles, especialmente de sillas, que realizó en conjunto con Charles Earnes, a quién conoció en la Academia de Arte Cranbook. A fines de los años 30 los estadounidenses de clase media se resistían a aceptar los productos relacionados con la estética de la Bauhaus (en cuanto al mobiliario hogareño se aferraban al gusto tradicional), mientras que en los hogares más sofisticados la única influencia foránea aceptada era la de los diseños en madera escandinavos y finlandeses, lo que jugó a favor de Saarinen.

    En 1940 el arquitecto Eliot F. Noyes organizó en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York el concurso “Diseño orgánico para muebles del hogar”, con el objetivo de incentivar propuestas funcionales y el uso de nuevas tecnologías. Saarinen y Earnes presentaron ocho proyectos, entre otros los de las sillas Conversation (Conversación) y Lounging Shape (Forma para holgazanear), y ganaron el primer premio. Usando tecnologías derivadas de la industria nacional de defensa, crearon sillas ergonómicas con un armazón de madera laminada y goma espuma, de las que se fabricaron pocos ejemplares, ya que la producción en serie fue impedida por la participación de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

    La silla “Womb” (Útero) fue creada por Saarinen en 1948 para la firma Knoll & Asociados, con el objetivo de que fuera “un mullido soporte para quién esté sobre ella”. Con reminiscencias de la silla Paimio del finlandés Alvar Aalto y el mundialmente conocido sillón Saltamontes del sueco Bruno Mathsson, Womb fue compuesta con una armazón de fibra de vidrio tapizada y patas de acero con acabado de cromo pulido. En 1956 Saarinen creó, también para Knoll & Asociados, la silla Tulipán, en la que fusionó los elementos estructurales en una forma única y continua. El asiento de fibra de vidrio moldeada gira sobre un único pie circular de aluminio fundido, que al ensancharse en su parte inferior distribuye el peso del usuario sobre una superficie relativamente grande.

Terminal TWA, Nueva York, 1962

AEROPUERTOS. En 1962, Saarinen concluyó la construcción de la terminal de las aerolíneas Trans World (TWA) en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York. Realizado en hormigón armado, el edificio consiste en un espacio sin columnas, con formas orgánicas de carácter escultórico que crean un flujo continuo entre las distintas áreas. El edificio es hoy obsoleto para su propósito original, y es sólo usado para mostrar exposiciones temporales.

Aeropuerto Dulles, Washington DC, 1962

    El Aeropuerto Internacional Dulles en las afueras de Washington, D.C., también fue terminado en 1962. La característica principal de la construcción es un gran techo curvo de hormigón que en dos de sus lados se apoya en columnatas de elementos oblicuos, lo que permite grandes superficies vidriadas que crean gran transparencia. Una sala de espera móvil llevaba a los pasajeros directamente hasta el avión, aunque en la actualidad los lleva a otro edificio desde donde se accede a los aviones. A pesar de algunos cambios, el aeropuerto sigue funcionando de acuerdo al proyecto original, prueba de la visión de futuro de Saarinen.

EERO SAARINEN 1910-1961. UN EXPRESIONISTA ESTRUCTURAL, de Pierluigi Serraino. Taschen. Colonia, 2009. 96 págs.

El País Cultural. No. 1051, 15 de enero de 2010, Montevideo, Uruguay.

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