La naturaleza en la obra de Monet (1840-1926). Consagración de la primavera

Pedro da Cruz

El motivo principal de la pintura de Claude Monet es la luz. Usando pequeñas pinceladas de gran variedad de colores, el artista creó imágenes de prados con flores, acantilados, árboles, parvas, catedrales y superficies de agua, como si los mismos fueran parte del aire y el cielo. Consiguió hacer el aire tan visible como los diferentes objetos que representaba en sus obras.

    De 1890 a 1900, luego de algunos intentos aislados durante la década anterior, Monet se dedicó a pintar el mismo motivo, una y otra vez, en general desde exactamente la misma posición, pero variando el tipo de luz: durante diferentes horas del día, con distinto tiempo atmosférico, e incluso en diferentes estaciones del año.

    También pintó varias vistas de las orillas del Sena y de prados en las cercanías de Giverny, cuyo verdadero motivo era la transición de la noche al día, desde el amanecer a la luz plena, obras que muestran un precursor acercamiento a lo no figurativo. La obra de Monet no es simple, como puede parecer a simple vista, sino que fue resultado de una serie de búsquedas y experimentos visuales que, afortunadamente para el reconocimiento del pintor, se plasmaron en motivos que cautivarían al gran público. Cada obra permite lecturas en distintos planos, elementos que pueden entenderse como una representación realista en un espacio con profundidad, y a la vez como un conjunto de signos independientes de los motivos sobre una superficie plana.

    El interés por la obra de Monet, y de los impresionistas en general, se ha mantenido durante todo el siglo XX, y aún continúa siendo vigente. Las razones son varias, entre otras la enorme popularidad de los motivos, los altísimos precios que las obras alcanzan en el mercado del arte, y un renovado interés académico que ha resultado en una serie de exposiciones basadas en el estudio de distintos aspectos del arte de la época.

    En la Staatsgalerie de Stuttgart fue realizada en 2006 una exposición de estas características, centrada en obras donde Monet interpretó plásticamente a la naturaleza, a partir de la cual se editó el libro Claude Monet: Campos en primavera. (Hatje Cantz). La exposición fue organizada a partir de una obra particular de Monet, Campos en primavera (1887), que pertenece a la colección de la Staatsgalerie de Stuttgart. La obra había sido adquirida por intermedio de la Asociación de Amigos de la Staatsgalerie en 1906, por lo que la celebración del centenario de la compra dio motivo a la organización de la muestra. Gracias a una activa política de préstamos fueron reunidas unas cuarenta obras que Monet realizó entre 1874 y 1894, la mayoría con motivos de árboles y vistas de prados florecidos.

Campos en primavera, 1887

ARTE OFICIAL. Parisino de nacimiento, Monet creció en Le Havre, donde fue alumno del paisajista Eugène Boudin. En 1859 comenzó a estudiar pintura en París, donde quedó fascinado con los paisajes con efectos atmosféricos de Camille Corot, Théodore Rousseau y Charles-François Daubigny (miembros de la llamada Escuela de Barbizon).

    Hacia 1860 (cuando los luego llamados impresionistas comenzaron su actividad como pintores), el ambiente artístico de París estaba dominado por el arte oficial dirigido desde la Academia de Bellas Artes. Ésta estaba compuesta por profesores de la Escuela de Bellas Artes y artistas premiados en el Salón de París, llamado simplemente “el Salón”, certamen anual organizado por la Academia. El sistema del Salón estaba basado en que las obras enviadas eran juzgadas, y eventualmente aceptadas, por un jurado académico, un sistema rígido que no ofrecía muchas posibilidades a artistas innovadores.

    El Salón de 1863 fue excepcional, ya que el Emperador Napoleón III decidió la creación del Salon des refusés (Salón de los rechazados), una exposición paralela en la que los artistas rechazados podían mostrar sus obras. Ese año Edouard Manet mandó al Salón su Desayuno en la hierba, que fue rechazada. El motivo – dos mujeres desnudas junto a dos hombres vestidos al borde del Sena – provocó un escándalo, y fue casi unánimemente considerado inmoral. El gusto oficial se manifestó en que Napoleón III compró una obra académica, El nacimiento de Venus de Alexandre Cabanel, para su colección particular.

    Hacia 1860 Monet fue alumno en academias privadas, en las que conoció a colegas como Camille Pissarro y Gustave Courbet, y luego a Jean-Frédéric Bazille, Pierre-Auguste Renoir y Alfred Sisley. Los motivos de las primeras obras que envió a los Salones, por ejemplo Comida en la hierba (1866) y Mujeres en el jardín (1867), eran personas elegantemente vestidas en entornos distendidos, preferentemente al aire libre.

    En junio de 1870 Monet se casó con Camille-Léoncie Doncieux, con la que anteriormente había tenido su hijo Jean. Un mes más tarde se inició la guerra franco-prusiana, y huyendo las hostilidades Monet viajó a Londres. Allí coincidió con Camille Pissarro, y ambos fueron influidos por la pintura de William Turner y John Constable, cuyos estilos inspiraron las obras que Monet realizó durante su estadía en la ciudad, entre otras El Támesis en Westminster (1871). Después de firmado el armisticio entre franceses y alemanes en enero de 1871, Monet retornó a París vía Holanda. 

LOS IMPRESIONISTAS. Hacia fines del mismo año Monet recibió la herencia de su padre, y comenzó a vender obras al galerista Paul Durand-Ruel y a coleccionistas privados, con lo que mejoró su hasta entonces precaria situación económica. A fines de 1871 alquiló una casa en Argenteuil con un gran jardín y vista sobre el Sena. Pintó varias obras con motivos de los campos y prados de los alrededores. Para poder observar el entorno desde distintos puntos de vista compró un bote y lo transformó en estudio flotante, desde el que pintó paisajes de las orillas del río en las cercanías de Argenteuil. Sisley también utilizó el bote-taller, y un par de años más tarde Manet retrató a Monet en Monet trabajando en su bote (1874).

    En 1873 Monet fundó la “Sociedad anónima cooperativa de artistas-pintores, escultores y grabadores”, cuyos miembros decidieron no exponer en el Salón, sino organizarse de forma independiente. La primera exposición del grupo, luego conocida como la primera exposición impresionista, fue presentada en el estudio del fotógrafo Nadar (Gaspar-Félix Tournachon), en el 35 del Boulevard des Capucines, en 1874. En total fueron mostradas 165 obras de treinta y nueve pintores, entre ellos los nombrados Bazille, Pissarro, Renoir y Sisley, así como Paul Cézanne, Edgar Degas y Berthe Morisot.

    Entre las obras expuestas se encontraba la legendaria Salida de sol. Impresión (1872) de Monet, la que en tono irónico fue especialmente mencionada por el crítico Louis Leroy, quién por extensión se refirió a los expositores como “impresionistas”, nombre que luego los artistas adoptaron. Monet participó en la mayoría de las siete siguientes exposiciones del grupo, las que tuvieron lugar en 1876, 1877, 1879, 1880, 1881, 1882 y 1886.

CAMPOS DE AMAPOLAS. Monet se mudó de Argenteuil a París en 1878, y luego a Vétheuil, a orillas del Sena. Unos años antes Monet había conocido al magnate y coleccionista de arte Ernest Hoschedé y su esposa Alice, con la que estableció una relación sentimental. En 1879 murió Camille Monet y Alice Hoschedé se encargó de los dos hijos del matrimonio, además de los seis que había tenido con su marido. Dos años más tarde Monet y Alice se mudaron juntos (se casarían en 1892) a Poissy contra la voluntad del entonces arruinado Hoschedé.

    Nombres como Argenteuil, Vétheuil y Poissy quedarían íntimamente ligados a la pintura de Monet, ya que la mayoría de las obras con motivos de la naturaleza de esos lugares fueron tituladas con referencias a los lugares donde fueron realizadas, por ejemplo Campo de amapolas cerca de Argentuil (1873) y Primavera en Vétheuil (1880). El estudio de la sucesión cronológica de las obras prácticamente puede sustituir la lectura de la biografía de Monet.

    En el catálogo de la Staatsgalerie de Stuttgart se presta especial atención a los campos de amapolas, así como a las obras con motivos de álamos, que con la simpleza de su composición – sólo dos o tres troncos ubicados en medio de la tela – pueden ser consideradas un antecedente del arte modernista no figurativo, especialmente del arte llamado óptico, compuesto exclusivamente de líneas verticales.

    En 1883, con ayuda financiera del galerista Paul Durand-Ruel, Monet alquiló una casa en Giverny, donde viviría las restantes cuatro décadas de su vida. Durante sus primeros años allí Monet pintó innumerables vistas de campos y prados con flores silvestres, entre otras la mencionada Campos en primavera (1887) de Stuttgart.

    La composición de esta obra está basada en dos líneas horizontales, que marcan los límites de un prado y un terreno elevado respectivamente, cruzadas por tres verticales, los troncos de tres álamos. La vegetación del prado en primer plano está representada por una infinidad de manchas en matices verdes y ocres, completadas con manchas blancas muy pastosas, lo que da a la superficie cierto relieve, y por lo tanto ilusión de tridimensionalidad. Como en otras obras similares, las personas que forman parte del motivo  – un niño y una mujer con parasol – son anónimas, vistas a distancia inmersas en la vegetación primaveral, y sin rasgos definidos en sus rostros. El hombre como uno más de los elementos de la naturaleza.

    Gracias a que el interés por sus obras había crecido considerablemente, debido en parte a las ventas que Durand-Ruel realizaba en Estados Unidos, Monet había mejorado su situación económica, y en 1890 pudo comprar la casa que alquilaba en Giverny . De ahí en más se dedicó apasionadamente a crear un gran jardín, el que se convertiría en motivo de la mayoría de las obras que pintó unos años más tarde. 

LAS PARVAS. A mediados de la década de 1870 Monet había realizado el primer intento de repetir el mismo motivo – vistas del jardín de las Tullerías – en distintas condiciones de luz. Quince años más tarde retomó la idea, y en 1890-91 realizó su primera gran serie con variaciones del motivo de las parvas. Pintó por lo menos 25 obras, ambientadas en diferentes horas del día y en diferentes estaciones del año. Una vez que hubo terminado el trabajo con la serie, el galerista Durand-Ruel organizó una exposición con quince de las obras, las que fueron todas vendidas. Monet tenía esperanzas de que la serie, así como las que pintó posteriormente, pudiera ser mantenida unida. Sin embargo, las obras fueron vendidas a coleccionistas de todo el mundo. Lo mismo sucedió con una serie de quince variaciones de álamos que Durand-Ruel expuso en 1892.

    Si se las compara con motivos anteriores de Monet, como los prados con flores y los álamos, las parvas (en principio trigo recientemente cosechado) no son un motivo especialmente atractivo para el público, y cabe preguntarse qué lo llevó a pintarlas reiteradamente. Posiblemente lo atrajo una forma cónica simple, que arroja una sombra definida con marcado efecto de volumen, y una superficie variada, compuesta por granos y espigas, lo que le permitía variar casi infinitamente los efectos de la luz y la utilización del color. Algunas de las parvas fueron pintadas al atardecer: sus lados iluminados irradian luz como si fueran hornos, mientras que las partes sombreadas muestran infinidad de pinceladas de matices carmesí y azul. Otras parvas fueron pintadas en distintos tonos de marrones oscuros, recortadas contra el oscuro cielo de invierno y el blanco de la nieve.

    En la década de 1890 las obras de Monet, que ya eran compradas por particulares, comenzaron a ser adquiridas por museos de Europa y Estados Unidos, gracias a lo que Monet alcanzó una posición económica holgada.

LOS NENÚFARES. Entre 1892 y 1895 Monet pintó una de sus series más conocidas: más de treinta versiones de la fachada oeste de la Catedral de Rouen, pintada durante diferentes horas del día, ya sea a pleno sol, o casi disuelta por las sombras del atardecer. Una vez más el efecto de la luz sobre la construcción, y no una reproducción realista de ésta, es el motivo principal de las obras.

    Monet comenzó la siguiente serie en 1896, compuesta por motivos de las orillas del Sena, pintados durante las horas del verano que van del amanecer al mediodía, en su bote-estudio. Esta serie es extraordinaria, ya que muestra el comienzo de un proceso de abstracción que marcaría la dirección que Monet dio entonces a su pintura. Las formas se muestran casi diluidas, las orillas del río y los árboles apenas se diferencian del cielo. La atención está puesta en la interacción de las masas de colores, de matices muy similares, que parecen envolver a los paisajes, de aspecto algo fantasmal, en tenues brumas matutinas.

    Hacia 1900 Monet compró unos terrenos linderos a su casa de Giverny, y aprovechó que los mismos eran atravesados por una corriente de agua para crear un jardín acuático con un fantástico estanque de nenúfares, el que también incluía un pequeño puente de inspiración japonesa construido sobre la corriente de agua. En 1903 comenzó a pintar una serie de nenúfares, proyecto con el que continuaría trabajando durante más de veinte años hasta poco antes de morir en 1926.

    Durante un primer periodo, Monet realizó interpretaciones del jardín con una visión realista, pero sucesivamente fue abandonando las referencias a la perspectiva y el espacio para adentrarse en un proceso de abstracción que había comenzado a practicar en la serie de paisajes de las orillas del Sena. En un principio pintó el puente como parte del conjunto del estanque, pero luego lo eliminó de las obras siguientes, las que serían espacios de color prácticamente no figurativos. Conseguía la unidad de las obras dando a cada una de ellas un color dominante, el que era combinado con acentos de colores contrastantes, como es el caso de El estanque de los nenúfares, verde (1899) y El estanque de los nenúfares, rosa (1900).

    Monet se concentró en la contemplación de las flores, el agua, y los reflejos de las nubes en el estanque. Llevó el proceso de abstracción de su pintura lo más cercano posible a la pérdida de toda referencia a lo figurativo, lo que indudablemente hubiera podido hacer si hubiera sido su intención.

    Con el comienzo del siglo XX, y la consiguiente aparición de los primeros movimientos modernistas – el fauvismo y el expresionismo alemán – Monet parece haber desarrollado su obra de forma paralela a la de las nuevas tendencias plásticas. La intensidad de los colores, que prácticamente dominan el espacio de las obras sin referencias a la perspectiva y el aire circundante, elementos de gran importancia en obras de etapas anteriores, recuerdan la pintura de los fauvistas. Es difícil poder establecer si tuvo alguna relación directa con Matisse y los otros fauvistas, pero aunque hay ciertas similitudes, Monet parece haber recorrido el camino hacia la abstracción, que en su caso tiene un mayor acento lírico, en el autoimpuesto aislamiento en Giverny.

    En 1916 Monet retomó una idea que ya había tenido en 1897: pintar un mural con motivos de nenúfares. Luego de finalizada la Primera Guerra Mundial – en 1918 – comenzó a pintar una obra monumental que decidió donar al estado francés como un “Monumento a la paz”. Las autoridades decidieron que, luego de terminado, el mural sería ubicado en dos salas ovaladas de la Orangerie, edificio de mediados del siglo XIX en las cercanías de las Tullerías y la Plaza de la Concordia, luego transformado en el Museo de la Orangerie.

    Aunque tenía la visión afectada por cataratas, Monet continuó trabajando con el proyecto hasta 1925. Al año siguiente, ya ciego y confinado en la cama, murió en su casa de Giverny, junto al estanque de nenúfares que había recreado en su pintura durante varias décadas. Poco después el gran mural, con el título de Les Nymphéas (Los nenúfares), fue montado de forma permanente en la Orangerie, donde aún hoy sigue cautivando a los visitantes del museo.

El País Cultural. No. 1017, 22 de mayo de 2009, Montevideo, Uruguay.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Europa hasta el siglo XIX y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s