Joyas de Calder en el Metropolitan. Arte portable

Pedro da Cruz  

Son numerosos los casos de artistas que en algún momento de sus carreras fueron tentados por la idea de aplicar los principios de su arte al campo del diseño, lo que los llevó a idear o fabricar distintos tipos de objetos funcionales. Modernistas como Kasimir Malevich y Sonia Delaunay revolucionaron con sus diseños la fabricación industrial de productos cerámicos y textiles. Otro terreno fecundo para la aplicación de ideas artísticas ha sido, y es, el de la joyería, con resultados totalmente diferentes según la orientación de los creadores.

    Salvador Dalí diseñó a partir de 1940, siendo ya uno de los artistas más consagrados de su época, una serie de joyas con materiales muy costosos (platino, oro y piedras preciosas), las que fueron fabricadas por dos conocidos joyeros de Nueva York. La idea de Dalí era crear productos exclusivos muy costosos para ofrecerlos en el mercado de arte de Estados Unidos. De una cuarentena de joyas, la mayoría de las cuales se muestran en la actualidad en el Teatro-Museo Dalí en Figueres, se destacan El ojo del tiempo (1949), un ojo de diamantes y rubíes cuya pupila es un pequeño reloj, y Labios de rubí (1950), una boca con labios de rubíes y dientes de perlas.

    Damien Hirst, integrante del grupo conocido como Young British Artists, diseñó en 2007 Por amor de Dios, un cráneo de platino de tamaño natural, con dientes humanos, recubierto por 8.601 diamantes. El mercado del arte fue conmovido por la presentación de dicha obra, la más costosa del arte contemporáneo, puesta a la venta en cien millones de dólares.

    Otros artistas eligieron una forma diametralmente opuesta para adentrarse en el terreno de la joyería: métodos artesanales, técnicas no tradicionales, y materiales de poco costo. Es el caso de Alexander Calder (1898-1976), artista estadounidense que sería mundialmente reconocido como escultor. Para crear sus joyas, todas únicas, fabricadas por él mismo en su taller, usó alambres de distintos metales y trozos de piedra, porcelana o vidrio sin pulir. Durante su prolífica carrera realizó centenares de joyas, las que hoy son codiciadas piezas para coleccionistas y museos de todo el mundo.

    La Calder Foundation y el Norton Museum of Art de West Palm Beach, Florida, han reunido la mayoría de las joyas creadas por Calder en una exposición, la que luego de ser mostrada en el Metropolitan Museum de Nueva York será trasladada al Irish Museum of Modern Art en Dublín. El magnífico catálogo Calder Jewelry, (Yale University Press/Metropolitan Museum of Art, 2009), contiene fotos de excelente calidad, y detalles técnicos de cada pieza exhibida, así como textos en los que las joyas son relacionadas al contexto general de la creación plástica de Calder.               

Broche, 1938

DEL PLANO AL ESPACIO. Desde pequeño Calder fue alentado por sus padres – la madre era pintora y el padre escultor – a trabajar con distintos materiales, e incluso le acondicionaron un espacio de la casa como taller para que trabajara. Cuando tenía diez años realizó en lámina de metal figuras tridimensionales de un toro y un pato, como regalos de Navidad para sus padres. También fabricó, con alambres que encontraba en la calle, caravanas para las muñecas de su hermana. La vocación fue temprana, así como la tendencia a trabajar con materiales simples y “encontrados”.

    Luego de realizar estudios de ingeniería, Calder trabajó como ingeniero hidráulico y automotriz, e incluso como carbonero en un barco a vapor. En 1923, cuando tenía 25 años, decidió ser artista, se mudó a Nueva York, y comenzó a estudiar en la Art Students League. Durante 1925 y 1926 se dedicó a la pintura, y realizó una serie de obras con motivos de escenas urbanas y representaciones de circo. El interés por el circo como fenómeno comenzó de una forma casual, cuando luego de conseguir un trabajo de ilustrador en la National Police Gazette le fue encomendado realizar una serie de bocetos de escenas de circo. Un interés que iba a desarrollar durante los próximos años, luego de su radicación en París en 1926, y que lo llevaría a interesarse por lo escultórico. 

EL CIRCO CALDER. Durante los primeros años de su estadía en París, Calder continuó pintando, pero las obras tridimensionales comenzaron a ocupar un lugar preponderante en el conjunto de su obra. En 1928 realizó una serie de esculturas en madera, entre otras Caballo, Vaca y Elefante, y comenzó a realizar figuras en las que combinó madera y alambre, como Rómulo y Remo (1928) y Escena de circo (1929). También creó figuras solamente de alambre como Pecera y Acróbata (ambas de 1929), y retratos de personajes y amigos como Jimmy Durante (1928), Fernand Léger y Kiki de Montparnasse (ambas de 1930).

    Durante un par de años continuó creando figuras de alambre relacionadas con la temática del circo (acróbatas, animales, domadores), partes de lo que sería conocido como el Circo Calder, una compleja y única expresión artística. Comenzó a realizar performances en las que durante un par de horas manejaba las figuras circenses acompañado de música, lo que le daría renombre en el ambiente artístico de París. De esta forma conoció a los principales modernistas europeos, lo que sería muy importante para el futuro desarrollo de su arte.

Brazalete, 1940

    Como muchos otros artistas de las más diversas proveniencias, Calder fue a visitar al creador del neoplasticismo Piet Mondrian en el famoso taller de éste en el 26, rue de Départ. El ambiente austero, y la estricta ubicación de cuadrados y rectángulos de color en las paredes – igual que en sus cuadros -, impresionaron a Calder, quién declaró que la visita le hizo cambiar la forma de ver su propio arte, al que entonces orientó hacia lo que llamó “abstracción”. Poco después Calder se integró a Abstraction-Création, un grupo de artistas de tendencia constructivista.

    Durante los años en que vivió en París, Calder viajó frecuentemente a Estados Unidos. De esta forma mantuvo contacto con el mundo artístico de Nueva York, donde realizó varias exposiciones de sus esculturas en alambre. En 1929, durante uno de sus repetidos viajes, conoció a Louisa James, con la que se casó en 1931. La relación con Louisa fue la causa por la que Calder fabricó una de sus primeras joyas: un anillo de oro, que la novia usaría como anillo de compromiso. Otra joya de esa época, que regaló a su madre cuando ésta cumplió años, fue un collar que realizó con alambre de latón, trozos de cerámica antigua (encontrados durante un viaje a Córcega) y cuerdas.  

    Una característica de las joyas es el uso de formas de trabajo no comunes en la joyería tradicional. Por ejemplo las piedras, o los trozos de vidrio y porcelana, no fueron engarzados, sino atados con alambre a sus bases. Varillas de distintos metales como latón (aleación de cobre y zinc), plata y oro, fueron martillados por el propio artista, con el resultado de superficies y contornos algo irregulares. Las soluciones técnicas son simples, y muestran un tipo de tratamiento “brutal” de los materiales, lo que posiblemente fue producto de la influencia de lo primitivo (entonces nuevamente vigente en los círculos artísticos de París) en el tratamiento de los materiales y la elección de los motivos. Calder realizó todo a mano, incluso cajas de madera y estuches de otros materiales para cada tipo de joya. 

MÓVILES Y ESTABLES. Hacia 1930 Calder integró maderas, trozos de metal y alambres en objetos que incluían pequeños motores, los que ponían en movimiento algunos de los elementos de las obras. De acuerdo a la orientación que había dado a su obra a partir del contacto con Mondrian y otros artistas de vanguardia, no integró elementos figurativos en sus obras, sino que dio predominancia a las formas geométricas. Algunos de dichos objetos son Pantógrafo (1931), La bicicleta (1932) y Un universo (1934). Uno de los artistas a los que le interesaron dichos objetos fue Marcel Duchamp, quién aconsejó a Calder que los expusiera. Cuando éste le consultó como podía denominar a estas obras de nuevo tipo, Duchamp le sugirió el nombre de “móviles”, concepto que luego sería íntimamente identificado con las obras con partes móviles que Calder creó durante las décadas siguientes.

    Buscando diferenciar las obras con elementos móviles de las que no los tenían, Jean Arp, estableciendo un paralelo con la definición dada por Duchamp al primer tipo, propuso a Calder que usara el término “estable” para obras como Esférico I y Femineidad (ambas de 1930), similares a las primeras pero sin movimiento. Esa denominación sería adoptada en el futuro para nombrar las obras de arte público en gran formato que Calder comenzó a realizar hacia 1960.

    Simultáneamente con las obras movidas por un motor, Calder creó otras otras en las que suspendió diferentes elementos unos de otros en delicado equilibrio, móviles colgantes que se ponían en movimiento, al estar las obras colgadas de un solo punto, por contacto manual o por la acción de una corriente de aire. Entre los primeros móviles suspendidos se cuentan Cono de ébano (1933) y El círculo (1934). Durante los años siguientes Calder varió las soluciones técnicas del colgado de los móviles, por ejemplo en Araña (1939) usó un soporte apoyado en el piso del que cuelgan los elementos unos de otros, y multiplicó el número de elementos, logrando equilibrar hasta más de treinta en un móvil especialmente sugestivo como Ráfaga de nieve I (1948). 

Collar "El marido celoso", 1940

EL ARTE DE LAS JOYAS. En 1933 Calder dejó Francia y regresó definitivamente a los Estados Unidos. Compró una vieja casa de campo en Roxbury, Connecticut, de la que acondicionó una parte como taller. Entonces comenzó a fabricar joyas de forma más sistemática, aunque en un principio las realizó como regalos para familiares, especialmente su esposa Louisa. Luego comenzó a exponerlas y comercializarlas.

    En el campo de la joyería Calder combinó, de forma más libre que en su trabajo escultórico, formas geométricas y motivos figurativos. En algunas de sus joyas, especialmente en caravanas, usó el principio de móviles colgantes que usaba en sus esculturas. Las innumerables variaciones y combinaciones de formas de collares, broches, pulseras, anillos y caravanas, reflejan fuentes de inspiración en culturas ancestrales como la celta, en la que el espiral fue el principal motivo de decoración. Espirales planas, circulares y cuadradas, así como tridimensionales en forma de conos, aparecen recurrentemente combinadas con otros elementos.

    Otras culturas que parecen haber servido a Calder de fuente de inspiración son las autóctonas de América, ya sea en una serie de broches con formas de pájaro muy similares a las pictografías gigantes que se pueden ver desde el aire en las zonas costeras del sur de Perú, donde floreció la cultura nazca. Collares compuestos con decenas de elementos de plata martillada son similares a objetos con plumas de las culturas aborígenes de América del Norte. Calder también podía inspirarse en la realidad que lo rodeaba. Prueba de ello es una serie de figuras, imágenes de manos con el pulgar introducido entre el índice y el anular usadas con fines rituales, que realizó luego de un viaje a Brasil en 1948.

    La naturaleza fue otra importante fuente de inspiración para el artista. Las joyas en forma de hoja o de flor son innumerables, ya sea en alambre de metal, o con piedras sin pulir incluidas en lugar de los pétalos. Los animales, tanto pájaros e insectos como crustáceos y peces, son otro motivo que se repite con infinitas variantes.

Collar, 1943

    Calder fabricó algunas de sus joyas con el objetivo de regalarlas a personas de su entorno, en general mujeres artistas, esposas de amigos, u otras mujeres activas en los círculos de intelectuales a los que pertenecía. Estas mujeres usaban las joyas con mucho orgullo, como muestra de pertenencia al grupo exclusivo de allegados al escultor. Para Georgia O’Keefe fabricó un broche compuesto por dos letras, una “O” y una “K”, iniciales del apellido de la pintora. Realizó gran número de joyas con iniciales y nombres, entre otros un collar que regaló a la esposa de Marc Chagall, en el que entre espirales y otras formas incluyó letras que formaban la frase “Calder a Bella Chagall”. Peggy Guggenheim, una de las principales coleccionistas de arte moderno de Estados Unidos, escribió: “Cada mujer en Nueva York que tiene la fortuna de ser decorada por una joya de Calder, tiene un broche, una pulsera o un collar. Yo soy la única mujer en el mundo que uso sus enormes caravanas móviles.” No sólo coleccionaba joyas de Calder, sino que también le encargó una cabecera de cama en plata para el dormitorio de su Palazzo Venier en Venecia.

    Un grupo especial entre todas las joyas de Calder son varios collares en alambre de latón martillado de gran formato (de aproximadamente 35 x 40 cm.) que creó hacia 1940, ya con carácter de escultura, con volutas y espirales, prácticamente imposibles de usar sin riesgo para el entorno. Entre otros collares similares se destacan algunos a los que el artista incluso les puso título: Arpas y corazón y El marido celoso. Ésta última es posiblemente la joya de Calder más reproducida, ya que apareció en la tapa de The New York Times Magazine del 17 de octubre de 1976, llevada por la actriz Anjelica Huston. 

GRAN FORMATO. Calder parece haber dejado de fabricar joyas hacia 1960, cuando comenzó una nueva etapa de su carrera con la creación de los primeros estables, obras de gran formato encargadas para espacios públicos. El cambio de escala, de una producción manual a una producción de carácter industrial, resultó en un nuevo método de trabajo: sus modelos en pequeño formato (en algunos casos usó estables que había creado en los años 30) eran luego construidos por asistentes en una escala mayor.

    Una de las primeras obras de arte público que realizó fue La Spirale (1958), una base estable con elementos móviles en su parte superior, para el jardín de la sede de UNESCO en París. De un gran número de estables monumentales pueden destacarse Teodelapio (1962), en la ciudad de Spoleto en Italia; Hombre (1967), para la Exposición Internacional de Montreal; El Sol Rojo (1968), de 20,5 metros de altura, para los Juegos Olímpicos realizados en Ciudad de México; y Flamingo (1973), ubicado frente a la General Services Administration de Chicago.

    Calder también construyó algunos móviles en escala monumental, por ejemplo el que le fue encargado para el atrio interior de la nueva ala de la National Gallery de Washington D.C., construida por I. M. Pei, el arquitecto de la pirámide del Museo del Louvre. El enorme móvil de 23 metros de largo fue terminado por Calder poco antes de su fallecimiento en noviembre de 1976. La pesada estructura no ofrece la impresión de ligereza y delicado equilibrio que producían los móviles de los años 40, y según el crítico estadounidense Robert Hughes “sería necesario un huracán” para ponerla en movimiento.

    Calder fue uno de los pocos artistas estadounidenses que, junto a Man Ray, establecieron profundas relaciones con miembros de la vanguardia europea. Una de las relaciones que continuó cultivando aún después de su regreso a Estados Unidos, fue la amistad con Joan Miró. A pesar de que Miró se movía en los círculos surrealistas, mientras que Calder se inclinó por los círculos de artistas no figurativos, en la obra de ambos se puede apreciar una actitud de desenfado en el tratamiento de los materiales, así como un espíritu lúdico en la elección de los motivos. Calder fue también un precursor: con la invención de los móviles hacia 1930, abrió camino a los artistas que desarrollarían el arte cinético treinta años más tarde.

El País Cultural. No. 1010, 20 de marzo de 2009, Montevideo Uruguay.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Estados Unidos y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s