Textos inéditos de Alfredo Hlito (1923-1993). Palabra de pintor

Pedro da Cruz

La mayoría de los artistas plásticos suelen reflexionar sobre su accionar. Algunos de ellos escribieron, o escriben, sobre sus experiencias. Pero los textos no siempre son publicados. O se publican muchos años más tarde de haber sido escritos. Hace unos meses se editó por ejemplo New York, de Torres García, escrito en Nueva York y París en la década de 1920. Ahora se dan a conocer textos inéditos del pintor argentino Alfredo Hlito.

    En 1995, dos años después de la muerte del artista, la Academia Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires editó Escritos sobre arte, textos de Hlito publicados en distintas fechas. Pero una serie inédita de textos mecanografiados y manuscritos permaneció hasta el presente en poder de la familia. Rodolfo Alonso, amigo de Hlito, los revisó y ordenó para reunirlos en el volumen Dejen en paz a la Gioconda, título de uno de los textos incluidos.

    El carácter de los textos es muy variado. Los mecanografiados son más elaborados, parecen más “terminados”, y la mayoría tiene título. En algunos hay pasajes que el autor agregó a mano, los que Alonso también incluyó. Los textos que están fechados (no todos lo están), fueron escritos entre mediados de los 50 y comienzos de los 90, un período de casi cuarenta años. Los manuscritos no están tan estructurados como los textos anteriores, algunos son apuntes de cosas prácticas, e incluso hay pasajes que se repiten.

    De la gran variedad de temas se pueden destacar los referidos al proceso de creación. Varios de los textos son de carácter autobiográfico, y muy personales, ya que exponen los pensamientos más íntimos del artista sobre su arte. Hlito escribió sobre sus dudas, el generalmente penoso proceso de trabajo, y los resultados, de los que no siempre estaba satisfecho. Las referencias a factores que determinaron las soluciones plásticas que aplicó en obras de distintas épocas son muy interesantes, un complemento muy valioso para la apreciación de sus obras.

Efigie, 1978. Acrílico

ARTURO Y TORRES GARCÍA. En 1944 se publicó en Buenos Aires el único número de Arturo, una “revista de artes abstractas”, que incluyó un artículo de Torres García. La revista nucleó a Carmelo Arden Quin, Rhod Rothfuss (ambos uruguayos), Gyula Kosice, Edgard Bayley, así como a Tomás Maldonado y otros estudiantes de la Escuela de Bellas Artes, entre los que se contaba Hlito. Un año después de la publicación de la revista, todos ellos formaron el grupo Arte Concreto-Invención, de tendencia no figurativa. Poco después, debido en parte a discrepancias por las variaciones de los formatos de las obras, Maldonado fundó la Asociación Arte Concreto-Invención, a la que Hlito se adhirió.

    Ese mismo año 1945, Hlito comenzó la serie Construcciones, obras con estructuras lineales ortogonales que muestran la influencia de Torres García. En sus manuscritos Hlito se refirió a obras con las que estuvo conforme: “En mi vida de pintor, sólo en tres oportunidades muy distintas entre sí, encontré feliz lo que hacía. La primera, cuando realicé mi primera pintura abstracta, inspirada en Torres García. … La segunda oportunidad en que me sentí feliz fue mientras realizaba la serie de los Espectros. Pero no duró mucho. No quiero hablar de la tercera vez porque me encuentro en ella.” 

LA HISTORIA DE “B.”. Luego de realizar la serie Ritmos cromáticos, Hlito fue influido por el arte del suizo Max Bill, por lo que comenzó a componer con líneas curvas, pero siempre dentro del marco de la no figuración. Contrastó luces y sombras, antes de experimentar con el puntillismo. Hacia fines de los 50 realizó la mencionada serie Espectros, obras con toda la superficie cubierta de pequeñas pinceladas regulares.

    Fue una época de búsquedas para Hlito. Reflexionó mucho sobre el arte en sí, pero también sobre la relación entre el lenguaje y el arte plástico. En “Escritura e imagen” escribió: “Lenta pero inexorablemente, la escritura ha ido ocupando los espacios intersticiales entre las cosas, cumpliendo el papel de los tejidos invisibles que antes mantenían la cohesión de una cultura. […] Y la escritura ha venido también a rellenar estos huecos tratando de explicitar los contenidos que las imágenes semejan entregar.” Sobre la autonomía del arte escribió en “Arte y lenguaje”: “El modelo proporcionado por el lenguaje verbal más que ayudar, parece entorpecer el intento de definir el arte como lenguaje. […] Lo aconsejable sería entonces abandonar toda asociación con el lenguaje verbal y preguntarnos si el arte es alguna clase de lenguaje no verbal.”

    La búsqueda de distintas formas de expresión en su pintura, que muchas veces no conformaban al artista, es uno de los temas de “Entrevista imaginaria”, un texto clave para entender la personalidad de Hlito, y la visión de éste sobre sí mismo. Aunque no se nombra, es evidente que el texto es autobiográfico. El protagonista es un artista identificado por el simple nombre de “B.”, de quién se dice: “B. es pintor, un pintor a quién con demasiada frecuencia no le salen sus cuadros. ¿Puede entenderse esto?”. Una de las posibles razones de las dificultades es descrita así: “B. es un pintor que no ha encontrado todavía los medios adecuados para realizarse como pintor. Es un aprendiz maduro y chapucero, sin ilusiones, escéptico. No quiere reconocerse en lo que ha hecho; su obra está todavía por hacerse.”

Efigies en equilibrio, 1992. Acrílico

SIMULACROS Y EFIGIES. En 1963 Hlito se radicó con su familia en México, país en el que permaneció hasta 1973, año de su retorno a Argentina. Durante esa década tuvo muchas dudas, como las tuvo durante otros períodos, sobre el valor de su pintura. En sus manuscritos Hlito rememoró el proceso de reinserción: la búsqueda y el acondicionamiento de un taller, la compra de un caballete, y otros detalles prácticos que le tomaban gran parte de su tiempo, el que sentía que debía dedicar a la pintura. Comenzó entonces a trabajar sobre ideas que habían surgido en México, lo que lo llevó a la creación de dos nuevas series: la de los Simulacros y la de las Efigies. Con una paleta casi monocroma, dominada por marrones o grises, aparecen figuras compuestas por formas geométricas, las Efigies, que dominan el espacio de las pinturas, en algunos casos pintadas de gris o de negro.

    Sobre la invención de las Efigies Hlito escribió en “La ilusión de un vida interior”: “Estoy realizando la primera Efigie 1977. Procede de un tema anterior […] Pero al ponerme a dibujar derivé hacia una Efigie; pasé de una imagen leve, a una especie de cuerpo denso que descansa pesadamente sobre su base.” Dichas figuras parecen tener una vida propia. En los manuscritos se lee: “Puedo verte, Efigie, a través de muros opacos y calles ruinosas. Tranquila y como acechante, me aguardas. Últimamente, te complaces en oponer a mis fútiles cuidados una terca permanencia. … Te agredí, te deformé, y tu continuabas permaneciendo.” Y en otro pasaje: “Dejé de ver la Efigie. Esa continua obsesión de días y de meses me resulta ahora impenetrable. Impenetrable, cristalizada y ¡sin acabar de convencerme!

    Hlito no fue un pintor muy conocido por el llamado “gran público”. Ello se debió en parte a su carácter retraído, y a las dudas que tenía sobre su vocación. Según sus allegados nunca promocionó a su obra ni se promocionó a sí mismo como artista. A lo largo de su carrera no realizó obras figurativas. Fue caracterizado como “abstracto”, y sus obras fueron consideradas herméticas. Como se ha mencionado, los textos recogidos en Dejen en paz a la Gioconda tratan sobre un gran número de tópicos. A pesar de que en varios pasajes Hlito se refirió al proceso de creación de su obra durante distintas épocas, el lector puede tener la sensación de que hay aspectos de dicha obra que han quedado como en penumbras. Y de que hay que seguir descubriendo a Hlito.

DEJEN EN PAZ A LA GIOCONDA, de Alfredo Hlito. Prólogo, revisión y edición de Rodolfo Alonso. Buenos Aires, Ediciones Infinito, 2007. 256 págs.

El País Cultural. No. 979, 15 de agosto de 2008, Montevideo, Uruguay.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Argentina y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s