Mirada que interroga

Texto de catálogo de la exposición “Diana Mines. XV Premio Figari”, Museo Figari, Montevideo, 2010.

Pedro da Cruz

Observando las fotografías de Diana Mines desde una perspectiva histórica, se puede constatar que están firmemente ancladas en la contemporaneidad. Lejos de la fotografía modernista que contaba una “historia”. Como en el caso de las instantáneas “realistas” de Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, el beso de una pareja en la calle, o la caída de un soldado herido, ambos ejemplos de una autenticidad que ha despertado dudas. O las fotografías de morrones de Edward Weston, que en su autonomía modernista evocaban las esculturas de carácter orgánico de Jean Arp.

    Uno de los principales componentes de la irrupción de las corrientes posmodernas en los años 60 y 70 fue una crítica radical a los principios modernistas. Sucesivos cambios de paradigmas resultaron en una nueva forma de evaluar las hasta entonces vigentes categorías artísticas. El dominio de la pintura y la escultura sucumbió a la creciente importancia de obras en técnicas mixtas, como objetos y combine paintings, instalaciones, videos y obras en medios electrónicos. A su vez, la fotografía adquirió un papel protagónico, mientras que el mito de su “objetividad” fue totalmente deconstruido.

    Fotógrafos como Robert Mapplethorpe, Andrés Serrano y Cindy Sherman, introdujeron en sus obras motivos relacionados a la identidad, la etnicidad y el género, ingredientes esenciales del arte posmoderno. Otros fotógrafos contemporáneos, Wolfgang Tillmans entre otros, tienden a fotografiar personas y objetos de su entorno, una suerte de registro que aparentemente no tiene ningún contenido.

Tristán Narvaja, 1980

En el contexto de una posmodernidad periférica, con una idiosincrasia y características particulares, y salvando diferencias de tiempo y lugar con creadores que actúan en el centro de la escena internacional, el análisis de la obra de Mines revela que muchos de su trabajos se inscriben en una tendencia de corte minimalista. Algunas obras son producto de ideas disparadas por situaciones imprevistas, por la combinación de un par de objetos, de detalles, la aparición de una luz especial o un reflejo, algo que la artista “tenía” que registrar. Otras obras surgen de lo que Mines define como “una construcción a partir de un disparador interno, armada casi como un cuento literario entre la realidad y la fantasía.” La falta de una historia evidente, el predominio de espacios vacíos, o la importancia central dada a por ejemplo un reflejo, puede resultar en una decepción de parte del espectador frente a fotografías que no “trasmiten” mucho.

    Pero el vacío, o la falta de mensaje, es aparente. De una conversación con la artista sobre algunos aspectos de su obra se desprenden ideas que son sumamente reveladoras, valga la expresión para un fotógrafo. Un hilo conductor en el trabajo de Mines es la interrogación sobre distintos aspectos de los que nos rodea, ir más allá de lo que la mayoría de nosotros percibe con una mirada rápida, la búsqueda de posibles significados o revelaciones. Es significativo que una de sus obras esté compuesta de una secuencia en la que un signo de interrogación cada vez se hace más grande.

    La práctica de la interrogación puede ser relacionada (un razonamiento que quizás pueda ser considerado lineal y obvio) con la circunstancia de que la artista, de ascendencia alemana, nació en Asunción del Paraguay, y fue traída por la familia a Uruguay cuando tenía dos años. Una búsqueda de una pertenencia que, en algunas circunstancias, lleva a ver las cosas aún más triviales de forma diferente.

Nunca más, Av Libertador, 15 de febrero 1985

El rigor técnico es una constante en el trabajo de Mines, un factor de autoexigencia que fue desarrollando ante nuevos desafíos y descubrimientos a lo largo de su carrera, la que comenzó en 1974, año en que la novel fotógrafa ingresó al Foto Club Uruguayo. Los trabajos de los primeros años estuvieron marcados por el uso del blanco y negro, estética de rigor para la fotografía de autor de la época.

     En 1977 Mines viajó a Estados Unidos, donde estudió fotografía en el San Francisco Art Institute hasta 1980. Los conocimientos adquiridos entonces fueron muy importantes para el desarrollo de nuevas experiencias, entre otras el “descubrimiento” del color, que la artista adoptó al punto que en la actualidad le resulta difícil volver a trabajar en blanco y negro. Las impresiones del nuevo entorno, especialmente fenómenos observados en lugares públicos, resultaron en una serie de nuevos motivos, por ejemplo un espacio con cabinas de teléfonos públicos sobre las que habían sido colocados carteles con las palabras “Men” y “Women”, con flechas que señalaban los baños adyacentes, lo que daba al conjunto un carácter absurdo. La fotografía de una silla de ruedas vacía fue presentada en una serie mostrada recientemente como  un símbolo del regreso de la artista a Uruguay.

    Otra experiencia importante para la artista, en este caso relacionada al proceso de trabajo con una obra en particular, fue la comprensión del papel que en la fotografía juega el tiempo real, la interacción de luz y tiempo. Picnic (San Francisco, 1978) es una secuencia de seis fotografías tomadas con intervalos regulares, mientras Mines preparaba una mesa con la idea de congelar una escena en un parque y desmontarla en sus protagonistas. Un resultado inesperado de la documentación del desarrollo de la “puesta en escena” fue la variación de la forma en que la luz del sol se filtra a través del follaje de los árboles del parque en que se desarrolla la acción.

    La preocupación relacionada a los aspectos técnicos, en muchos casos fuera del campo de comprensión de los no profesionales, lleva a Mines a reflexionar sobre ciertos aspectos de los nuevos sistemas fotográficos digitales. En las cámaras más usadas se da un pequeño desfasaje entre lo que el fotógrafo ve y lo que resulta de la toma, aunque el problema está casi solucionado en las cámaras profesionales de última generación, que no todos los fotógrafos pueden costearse.

Sol de piedra (serie Luces), 2008

 

El regreso a Uruguay significó el comienzo de una larga carrera como docente, primero en el Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras (luego Universidad Católica), en el Foto Club Uruguayo entre 1984 y 1988, y a continuación en algunos talleres particulares. Varios factores influyeron en la actividad de Mines como fotógrafa en un Uruguay que retornaba a la democracia luego de doce años de dictadura cívico-militar. La historia reciente es el motivo de obras como Nunca más (Av. Libertador, Montevideo, 15 de febrero, 1985). A su vez la lucha contra la discriminación de la diversidad sexual resultó en que el trabajo fotográfico no fuera su ocupación más importante durante un periodo, aunque entre 1997 y 2004 participó en algunas muestras colectivas. En cuanto al reflejo de esa militancia en su obra, Mines reconoce que le ha sido difícil conjugar planteos estéticos de carácter general con aspectos concretos de la lucha por los derechos de los homosexuales.

    Debido a la amplitud de la obra, resultado de un prolífica carrera, es difícil poder analizar en detalle todos los aspectos de la producción de Mines, pero hay una característica particular destacable en cuanto al mencionado anclaje en la contemporaneidad. Muchos de los fotógrafos considerados posmodernos, entre otros John Coplans, Nan Goldin y Mark Morrisroe, han usado la imagen de sus propios cuerpos, en distintas situaciones, como motivos de sus obras. Mines en cambio ha restringido a un mínimo la exposición de su cuerpo ante la cámara. No ha sido pródiga con autorretratos. En la mencionada Picnic se fotografió desde lejos, casi irreconocible debido a la distancia. El uso de papel de calco semitransparente durante el trabajo con alumnos en uno de sus cursos resultó en varios trabajos con el título común Muros (Memorias del color, Montevideo, 1993) en las que las manos y el rostro de la artista apenas se perciben.

    El autorretrato más explícito de Mines, aunque de espaldas, es Autorretrato con trenza de niña (Montevideo, 1989), una de sus obras más reproducidas, que muestra la espalda desnuda de la artista con una trenza pegada sobre la piel. Durante su niñez Mines pidió que le cortaran la trenza, la que fue guardada primero por la madre y luego por la propia artista, hasta que una noche, en un acto impulsivo al llegar a su casa, se pegó la trenza en la espalda y tomó varios rollos de fotografías.

Poste (de Zona de Juegos, Pza Seregni), 2010

 

Los trabajos definidos como series, un grupo de fotografías que reflejan distintos aspectos de una idea rectora, en general mostradas en conjunto, son parte importante del trabajo de Mines. Una de las primeras realizada por la artista fue Cruz del Sur (1986), la que mostró ese mismo año en la VI Bienal de La Habana. El ambiente costero con viviendas de pescadores y niños del lugar, con condiciones de vida y trabajo bastante miserables, da lugar al desarrollo de un contrapunto entre la “cruz” de la condición social y la Cruz del Sur como constelación luminosa, que la artista había extrañado en el cielo del Norte. Los motivos dan a su vez lugar a un estudio del juego de las sombras y los reflejos. Puntos luminosos, el reflejo del sol sobre pequeñas piedras cubiertas por el agua, son señalados por un dedo. Algo separado de las restantes, la imagen de uno de los brazos de la artista que, según ella misma, semeja un pescado. Debajo de la imagen se lee la frase manuscrita: “Yo también, pez arponeado / a veces pez, a veces pescado / yo, pez-cado”.

    Otra serie en la que la presencia de las sombras juega un papel fundamental es Sombras y Don Manuel Beledo (Campo minado, Montevideo, 1988), la que montada tiene carácter de instalación. Varias fotografías de sombras de niños, que al ser invertidas resultan en cabezas muy grandes en relación a los cuerpos, son alineadas contra la pared y apoyadas sobre el piso. Una silueta de adulto, que puede referir a una persona desaparecida, es ubicada sobre el piso en el camino de los espectadores.

    Luego seguirían, entre otras, las series Pan (Cómplices, 1997), Final (1997) y La rueda (2000), en las que la mayoría de los trabajos están relacionados al entorno emocional de la artista, con referencias a las relaciones personales, ya sean de pareja o familiares. La serie Cuerpo a tierra (Montevideo, 1999) está basada en imágenes de objetos diseminados, o “tirados”, por los bordes de caminos de tierra, ya sea un perro muerto, una rama de árbol, o un pedazo de un tenedor. Las imágenes de descomposición y destrucción contrastan con la idea de vida y crecimiento de las fotografías de Una vida (Montevideo, 2001), una serie que con las sucesivas imágenes de una superficie vacía, un lazo de amor, dos flores iguales, hojas secas, y un tallo de cactus con una pequeña flor, simboliza períodos de amor y desamor.

    Varias de las obras de Mines más recientes muestran un continuado interés por los reflejos del sol, el que ya había sido manifiesto en Cruz del Sur. En la instalación Nada nuevo bajo el sol, mostrada en el Centro Cultural de España en 2007, el motivo principal son los reflejos de la luz en la superficie irregular de un largo cartel de metal con los textos borrados. Otras de las fotografías que conforman el conjunto muestran un cielo de un azul intenso, prácticamente una obra monocroma, anclado en la realidad de un patio sólo por el borde de un techo de zinc en la parte inferior.

    Lo que aparenta ser un astro en un firmamento oscuro en Sol de tierra (Ficciones, 2009), es una lámpara ubicada entre el césped, mientras que en Sol de piedra (Anfiteatro Antel, 2008), el reflejo del sol sobre una pared resulta en un efecto de semitransparencia que no es tal. Pruebas de que Diana Mines interroga con la mirada.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Textos de catálogos y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Mirada que interroga

  1. Pingback: Diana Mines. Mirada que interroga (via Pedro da Cruz) « 365 Photography Blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s