El arquitecto Ludwig Mies van der Rohe. Tradición y renovación

Pedro da Cruz

El aporte de Mies van der Rohe al desarrollo de la arquitectura del siglo XX fue muy significativo, y su nombre es un referente ineludible del arte de construir de su tiempo, así como lo fueron Antoni Gaudí o Frank Lloyd Wright. De los aspectos más importantes de la carrera de Mies pueden destacarse el interés por los materiales y el proceso de construcción, la relación con las ideas de su tiempo, especialmente las artes plásticas, así como la difusión de los principios de la arquitectura modernista en Estados Unidos.

    Mies nació en Aachen, ciudad alemana del valle del Rin. Su padre era constructor, lo que junto a la impresión de la arquitectura medieval de la ciudad, especialmente la Capilla Palatina construida por Carlomagno en 796, fue un factor determinante para la elección de su futura profesión. Atraído por la pujanza de la capital se radicó en Berlín, donde pronto entabló amistad con arquitectos destacados como Peter Behrens y Walter Gropius. También se relacionó con industriales y coleccionistas de arte, los que luego serían clientes que le encargarían casas particulares. Con sólo veinte años construyó algunas de las primeras casas que diseñó. El pensamiento arquitectónico de Mies estaba firmemente anclado en la tradición neoclásica alemana, principalmente la arquitectura que Karl Friedrich Schinkel realizó en Berlín en el siglo XIX. Pero Mies adaptó las ideas neoclásicas a su tiempo, siendo un representante de la arquitectura funcionalista, el llamado Internacional Style, junto a algunos de sus contemporáneos como Le Corbusier. El comienzo de la Primera Guerra Mundial tuvo como consecuencia un cambio de rumbo en la concepción arquitectónica de Mies, ya que durante la contienda (fue enrolado y enviado a Rumania) concibió ideas que planteó en proyectos teóricos que desarrolló a partir de 1920.

Casa de apartamentos, Weissenhof, Stuttgart, 1927

 LA IDEA DE METRÓPOLIS. Su primer proyecto de rascacielos, un edificio de 20 pisos de base triangular, fue concebido en 1921 para un concurso de construcción en la Friedrichstrasse en Berlín. Al año siguiente proyectó un rascacielos de vidrio y estructura de acero de 30 pisos, idea que podría llevar más tarde a la práctica en Estados Unidos. En 1926 construyó en el Cementerio Friedrichsfelde de Berlín un monumento en memoria de Kart Liebknecht y Rosa Luxemburgo, líderes del movimiento revolucionario espartaquista de 1918. Compuesto de una estructura de volúmenes de ladrillo (luego destruida por los nazis), se lo suele nombrar como ejemplo de arquitectura relacionada al movimiento expresionista. Al año siguiente, con ocasión de una exposición de viviendas organizada por la Deustcher Werkbund (asociación de arquitectos alemanes) en el distrito de Weissenhof en Stuttgart, Mies construyó un conjunto de viviendas colectivas que aún hoy sigue siendo ejemplo de la vivienda ideal de tipo funcionalista. Otra de las construcciones más emblemáticas de Mies fue el Pabellón Alemán para la Exposición de Barcelona de 1929. Construido de vidrio y acero (una piadosa reconstrucción fue finalizada en 1986), el pabellón es prácticamente transparente, con una sutil continuidad entre interior y exterior, contando con algunas paredes delgadas revestidas de mármol, en las que la única expresión es un estudiado arreglo de los veteados del material.

860-880 Lake Shore Drive, Chicago, 1951

 DE LA BAUHAUS A CHICAGO. La crisis de la República de Weimar, debida a la creciente influencia del nacionalsocialismo, tuvo consecuencias en el ámbito de la cultura y la educación. En 1930 Mies aceptó el cargo de director de la Bauhaus, escuela que había sido dirigida por Walter Gropius de 1918 a 1928, primero en Weimar y luego en Dessau, y por Hannes Meyer hasta 1930. Entre los profesores se contaban Paul Klee y Wassily Kandinsky, así como Johannes Itten, Lyonel Feininger, Josef Albers y Laszlo Moholy-Nagy. Los políticos conservadores de Dessau se oponían a que la Bauhaus continuara funcionando allí, por lo que en 1932 Mies decidió trasladar la escuela a Berlín, reabriéndola como un instituto privado. Al año siguiente, luego de que Hitler asumiera como Canciller en marzo de 1933, la Bauhaus fue cerrada y clausurada definitivamente por el nuevo gobierno. Mies tuvo ciertos contactos con autoridades nazis, recibiendo encargos de organizar exposiciones de diseño y arquitectura, pero se sintió presionado por el creciente autoritarismo del régimen. Hacia 1935 Mies había recibido varias invitaciones y ofertas de trabajo de instituciones y universidades de Estados Unidos, en parte gracias al contacto con ex-alumnos estadounidenses de la Bauhaus. En 1936 viajó a Estados Unidos para discutir varios proyectos, entre otros la construcción de locales para el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, cuyo director Alfred H. Barr poco después organizaría una importante exposición sobre la arquitectura de Mies. Dos años más tarde Mies emigró, radicándose definitivamente en Chicago luego de aceptar el cargo de director de la Escuela de Arquitectura del Armour Institute. Ese instituto sería luego transformado en el Illinois Institute of Technology, para el cual Mies diseñó el campus y construyó entre 1943 y 1958 una serie de edificios (locales de facultades, institutos, bibliotecas y auditorio), aplicando sus principios de estética funcionalista, dando mucha importancia a los detalles y la expresión de los materiales. En Chicago pudo llevar a cabo sus proyectos de construir rascacielos de vidrio y acero en complejos habitacionales como los ubicados en 5530 South Shore Drive (1949), 860-880 Lake Shore Drive (1951) y 2400 Lakeview Avenue (1963). De los edificios construidos en otras ciudades se destacan el Museum of Fine Arts de Houston (1954) y el Joseph E. Seagram Building en Nueva York (1958). Es significativo que uno de sus últimos proyectos fuera realizado por Mies en Berlín, ciudad en la que había comenzado su carrera como joven arquitecto. En 1968 se terminó de construir la Neue Nationalgalerie, un nuevo museo de arte moderno. El piso principal es prácticamente transparente, el techo es sostenido por pilares y las paredes son de vidrio, mientras que las salas de exposición están ubicadas en el subsuelo, que en un extremo se abre a un patio de esculturas.

LA VIGENCIA DE MIES. La obra arquitectónica de Mies, una de las más significativas e influyentes de la arquitectura del siglo XX, ha sido analizada, discutida e interpretada de diferentes formas. Ello demuestra la vigencia de la influencia que dicha obra tuvo sobre varias generaciones de arquitectos. Los sistemas de construcción y la estructura de los edificios, siguiendo estrictamente las necesidades de la función, es claro ejemplo de la arquitectura modernista, movimiento paralelo e intercomunicado con el desarrollo de los movimientos modernistas en las artes plásticas. Esa arquitectura puede hoy apreciarse a la luz de la arquitectura de las últimas décadas, la época posmoderna, en la que la forma y la expresión plástica de las construcciones es en muchos casos tanto o más importante que la evidencia de la función. Un nuevo aporte a la discusión sobre la obra arquitectónica de Mies es el libro editado por Birkhäuser, Ludwig Mies van der Rohe de Jean-Luc Cohen, director del Instituto francés de arquitectura entre 1998 y 2003, y luego profesor de Historia de la arquitectura en la Universidad de Nueva York. La primera edición del libro es de 1994, siendo la presente una segunda edición revisada. Cohen plantea en el prólogo que no es su ambición discutir todo lo construido por Mies, sino que prefiere concentrar su análisis a ciertos edificios y proyectos, especialmente algunos que no han sido discutidos con asiduidad por otros autores. Pone especial énfasis en la primera etapa de Mies, las casas privadas que construyó bajo la fuerte influencia de la herencia de la arquitectura neoclásica. A pesar de sus premisas, Cohen recopila un rico material sobre proyectos y obras, completando el material fotográfico con bocetos y planos, lo que es importante para comprender la disposición y la especialidad de los edificios. La edición es muy cuidada, y el texto se completa con una biografía de Mies, una lista de todos sus proyectos, realizados y no realizados, y una importante bibliografía. Un libro indispensable para el lector que quiera profundizar sus conocimientos sobre la obra de un arquitecto modernista paradigmático.

El País Cultural. No. 948, 4 de enero de 2008, Montevideo, Uruguay.

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Una respuesta a El arquitecto Ludwig Mies van der Rohe. Tradición y renovación

  1. leon dijo:

    cual es la idea de este viejo????

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