Biografía del pintor Antonio Berni. Las pasiones de un artista

Pedro da Cruz

La biografía de Antonio Berni podría comenzar como la de muchos otros argentinos nacidos hacia 1900. Su madre era descendiente de inmigrantes italianos afincados en la localidad de Roldán, cerca de Rosario, provincia de Santa Fé. Su padre, italiano, sastre de profesión, se estableció en Rosario, donde formó su familia. Deliso Antonio, tercer hijo de la pareja, nació en la “Chicago argentina” en 1905. Criado en los conventillos del barrio Ferrocarril, Berni mostró pronto condiciones artísticas. En 1925, cuando tenía 20 años, le fue concedida una beca por el Jockey Club de Rosario, apoyo que consistía en un viaje de estudios a Europa. Ese mismo año, luego de una corta gira, Berni se estableció en París, donde viviría seis años. Estudió con André Lhote y Othon Fríesz, frecuentó un gran número de artistas, y conoció a la escultora Paule Cazenave, con quién tuvo una hija: Helene Ann Margaritte “Lily” Berni. Poco después de su regreso a Argentina Berni fue pronto considerado un artista establecido, una persona pública, status que mantendría durante varias décadas. En 1950, luego de separarse de Cazenave, se casó con Nélida Gerino, madre de su hijo José Antonio Berni. En 1973 Berni comenzó a convivir con Silvina “Sunula” Victoria, musa de las vanguardias argentinas, que lo acompañaría hasta poco antes de su muerte en 1981.

Desocupados, 1934

ARTE Y POLÍTICA. La carrera artística de Antonio Berni atraviesa diferentes estratos de la historia de la cultura y el arte argentinos, así como de la historia social y política. Su obra de comienzos de la década de 1930 muestra cierta influencia del surrealismo, a la que se suma un interés por la condición de las clases desposeídas de la Argentina pre-peronista. En 1932 cofundó el grupo Nuevo Realismo, por medio del cual difundió su visión de un arte que reflejara la realidad social, interés basado en las ideas de corte socialista del pintor. En 1933 colaboró en la realización de una de las primeras experiencias de arte muralista en Argentina, Ejercicio plástico, bajo la dirección del muralista mexicano David Alfaro Siqueiros. En 1934 Berni pintó uno de los cuadros claves del arte argentino del siglo XX, Manifestación, con caras de obreros vistas en un primer plano.

En París había frecuentado a muchos intelectuales como Louis Aragon y Paul Eluard, que tenían vínculos con el Partido Comunista Francés. A su regreso se relacionó con el Partido Comunista Argentino, aunque más que un militante fue un intelectual vinculado al partido. Por ello los círculos conservadores lo consideraron un “filocomunista”. El panorama político cambió radicalmente cuando Juan Domingo Perón tomó el poder en octubre de 1945.
Por su vinculación al Partido Comunista, y por no adherir al festejo del primer aniversario del 17 de octubre, Berni fue suspendido de su cargo de profesor.  

FIGURATIVO VERSUS CONCRETO. En el plano cultural los cambios de mediados de la década de 1940 se expresaron en la irrupción en la escena artística de los llamados concretos, los que tenían una posición crítica contra las expresiones de lo figurativo. Los concretos publicaron en 1944 el primer y único número de la revista Arturo, propagando en su editorial “Afirmaciones” la vigencia del arte abstracto. Repitiendo la praxis de los grupos modernistas europeos los concretos pronto se dividieron, dando lugar en 1945 a dos grupos muy importantes en el panorama plástico argentino: el grupo Madí, integrado entre otros por Gyula Kosice, Martín Blasco, Diyi Laañ, y los uruguayos Carmelo Arden Quin y Rod Rothfus, y el grupo Arte Concreto-Invención, integrado entre otros por Tomás Maldonado, Alfredo Hlito, Enio Iommi y Raúl Lozza.

Ese mismo año los artistas más representativos de la tendencia realista realizaron una de las obras de arte público más importantes de Argentina: los murales de la cúpula de las Galerías Pacífico de Buenos Aires, los que fueron pintados por Berni, Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, Demetrio Urruchúa y el español Manuel Colmeiro. De ésta forma quedó planteado un dualismo que marcaría la escena artística por varias décadas, dos formas de encarar el arte, inherentes a la naturaleza del modernismo, que fueron referencia obligada para los artistas jóvenes de las nuevas generaciones.

Retrato de Juanito Laguna, 1961

 LOS OJOS DE BERNI. Fernando García, editor de la sección Cultura del diario Clarín de Buenos Aires, escribió una extensa biografía sobre Antonio Berni estructurada de forma muy original. El título de cada capítulo, de los trece que componen la biografía, corresponde al título de una obra de Berni. El contenido de cada capítulo refiere en su mayor parte a distintos aspectos de la creación de las obras elegidas. Las trece obras son reproducidas en color en las contratapas del libro, y en blanco y negro al comienzo de cada capítulo, lo que permite al lector familiarizarse con ellas.

Por medio de un recurso novelesco el primer capítulo está estructurado en torno al cuadro Sin título, que Berni estaba pintando en el momento de su muerte. La obra muestra una mujer desnuda acostada en una playa, retrato de una mujer que Berni llamó “Graciela Amor”, en alusión a la mujer que conoció durante su último año de vida  La biografía comienza entonces por el final, dándonos una pauta de un tema que va a ser recurrente: la pasión por las mujeres que García atribuye a Berni. Los siguientes capítulos mantienen un orden cronológico, dedicando el segundo, Los álamos, a la niñez y juventud del pintor, describiendo la relación del joven Berni con el paisaje de la pampa que rodea la localidad de Roldán “el lugar más chato del mundo”. Pampa a la que el viajero francés Drieu La Rochelle diagnosticó “vértigo horizontal”.

Luego continúan capítulos dedicados a los años de París (La muerte acecha en cada esquina), el regreso a Argentina (Los primeros pasos), la creación de un arte realista de contenido social (Manifestación), hasta llegar a Cristo en el garage, obra de 1981, en la que Berni pintó la figura de un hombre crucificado en un garage, un entorno moderno con motocicleta y guardia con metralleta, clara referencia a la situación política de Argentina durante los años de la última dictadura militar.

De especial interés son los capítulos Retrato de Juanito Laguna y El casamiento de Ramona, dedicados a dos series de obras, collages de grandes dimensiones realizados con materiales de desecho, con motivos relacionados a Juanito Laguna y Ramona Montiel, dos personajes marginales inventados por Berni. Una serie de grabados sobre estos dos personajes le valió a Berni el Gran premio de grabado de la Bienal de Venecia en 1962.

La biografía está basada en entrevistas y declaraciones de un gran número de personas allegadas al pintor: sus hijos Lily Berni y José Antonio Berni en primer lugar, su compañera Silvina Victoria, artistas plásticos como Carlos Alonso y Antonio Seguí, coleccionistas, ayudantes de Berni, etc. El material es muy diverso y rico para quién quiera adentrarse en los entretelones del mercado del arte, la cotización y el destino de las obras de Berni, así como en las relaciones familiares del entorno del pintor. Incluye detalles picantes, como el trueque que la princesa “holando-argentina” Máxima Zorreguieta realizó con Lily Berni: un retrato de Astor Piazzolla pintado por Berni como regalo de bodas a cambio de dos invitaciones a la boda para Lily y el astrólogo Waldo Casal.

Lo que de alguna forma puede dificultar la lectura de la biografía es el hecho de que el autor se refiere no sólo a la obra que da título a cada capítulo, sino a varias obras que no son reproducidas en el libro. Eso requiere del lector un conocimiento previo de la obra plástica y trayectoria de Berni. A su vez las entrevistas son usadas como fuente de material relacionado a cada capítulo en citas muy cortas, por lo que quedan muy fragmentadas. Eso puede causar cierta falta de continuidad. Estas dificultades no son escollo para considerar a Los ojos. Vida y pasión de Antonio Berni un importante aporte, escrito en un estilo ágil y con destellos de humor, al estudio de la vida y obra de Antonio Berni, uno de los artistas plásticos del siglo XX más reconocidos de Argentina y América Latina.

LOS OJOS. VIDA Y PASIÓN DE ANTONIO BERNI, de Fernando García. Buenos Aires, Planeta, 2005. 445 págs. 

El País Cultural, No. 912, 27 de abril de 2007, Montevideo, Uruguay.

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2 respuestas a Biografía del pintor Antonio Berni. Las pasiones de un artista

  1. sergio dijo:

    es muy lindo lo que a echo antoni o berni lo que alogradoo aser en suvidaa lo felisitooo como pintor y mucha cosaa masss

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