Panorama de la pintura contemporánea. Límites imprecisos

Pedro da Cruz 

La tarea de resumir y explicar el desarrollo de las artes visuales de un cierto periodo es siempre una ardua empresa, ya que los autores deben elegir una línea de trabajo entre una serie de alternativas: optar entre una postura académica o de difusión, mostrar la mayor cantidad posible de obras del periodo o profundizar en la producción de ciertos artistas, seguir las categorías establecidas o crear nuevas, etc. Especialmente dificultoso es el análisis de las artes visuales contemporáneas, ya que nuevas categorías como la fotografía, la instalación y el video han conquistado un nivel de reconocimiento equiparado al de las categorías tradicionales como la pintura y la escultura.

    En La pintura hoy, un libro de gran formato con numerosas reproducciones y referencias a más de trescientos artistas, Tony Godfrey presenta un panorama del desarrollo de la pintura durante los últimos cuarenta años. Godfrey es director de investigación en el Sotheby’s Institute of Art de Singapur, y desde 2006 es profesor de Bellas Artes en la Plymouth University. Colabora como crítico en The Burlington Magazine, y ha escrito varios libros sobre arte contemporáneo.

    En cuanto al objetivo de su trabajo, el autor escribe en un texto introductorio: “Este libro analiza la pintura reciente y plantea un debate en torno a qué es la pintura en la actualidad, como la experimentamos y por que la necesitamos.” Godfrey es conciente de las dificultades relacionadas con el objetivo de dar una visión panorámica completa de la pintura contemporánea. Explica que como el libro está ordenado por temas y, dado que los artistas suelen abordar motivos de distinta índole, en ocasiones sus obras aparecen en más de un capítulo, y que siempre que ha sido posible se han incluido varias obras del mismo artista para mostrar su evolución.

    La selección de obras reproducidas está centrada en obras actuales, aunque en algunos casos se hace referencias a obras influyentes de las décadas anteriores para entroncar el pasado con el presente.

Lucian Freud, Pintora y modelo, 1987

TEORÍA Y MERCADO. El texto de Godfrey muestra una inclinación hacia las condiciones del mercado del arte (está relacionado a Sotheby’s, uno de los principales actores del ramo), especialmente cuando quiere fundamentar la supremacía de la pintura sobre otras categorías. En algunos casos sus argumentos son superficiales: “… la pintura posee el privilegio o la maldición de ser la niña bonita del mercado del arte… Es evidente que [los cuadros] lucen decorativos en las paredes, que el medio tiene pedigrí y que los lienzos están imbuidos del aura de la genialidad del artista.” 

    La postura del autor también tiene un cierto tinte antiacadémico. Su razonamiento se basa en el cuestionamiento del libro Arte desde 1900: modernidad, antimodernidad, posmodernidad (2005), con ensayos de, entre otros, Benjamin Buchloh y Rosalind Krauss. Toma nota de que los capítulos que abordan el arte después de 1970 apenas reparan en la pintura, y que sólo un cinco por ciento de las imágenes son cuadros.

    Godfrey mezcla los conceptos de teoría y mercado cuando afirma que mientras tanto en Londres y Nueva York las casas de subastas Christie’s, Sotheby’s, Philips y Bonhams en dos semanas habían vendido unas dos mil obras de arte (de las que dos terceras partes eran pinturas) por más de quinientos millones de dólares. Y nombra el ejemplo de la obra La ejecución (1996), del artista chino Yue Minjun, adquirida a fines de los años ‘90 por 26.000 euros y revendida en 2007 por 3:447.000 euros, de lo que deduce que muchas personas estaban dispuestas a abonar grandes sumas de dinero por pinturas de reciente creación, agregando en un tono que busca ser irónico: “¿Acaso no habían leído a Krauss y Buchloh?” 

GLOBALIZACIÓN Y ARTE. Godfrey también cita a varios autores que en distintas oportunidades cuestionaron la preponderancia de la pintura, e incluso proclamaron su muerte, a los que refuta con banalidades como: “La pintura es innata a nuestra naturaleza o cultura, puesto que los seres humanos necesitamos dejar huella.”

    Otra confusión de conceptos es expuesta en relación a la problemática de la globalización, cuando el autor afirma: “La función del arte, y en especial de la pintura, es proporcionar una sensación de integridad y de realización personal que escasea en la sociedad posmoderna, compleja y fragmentada en la que vivimos… Nos trasmite una sensación de plenitud equivalente o similar a la que ofrece la religión.” 

Brice Marden, Couplet IV, 1989

TEMAS Y ARTISTAS. El gigantesco libro comprende dieciséis capítulos temáticos, sobre los que planean cinco temas recurrentes: la tradición, el deseo, la belleza, el cuerpo y la espiritualidad.

    En el capítulo “Panorama general” son nombrados artistas de diferentes regiones del mundo cuyas obras son producto del encuentro de tradiciones locales con lo occidental: entre otros el indonesio I Nyoman Masriadi, el congolés Chéri Samba, y el indio Bhupen Khakkar. De América Latina Fernando Botero y Francisco Toledo son nombrados como ejemplo de la convivencia de lo occidental con lo zapoteca. Godfrey asegura que la pintura contemporánea es un fenómeno global, que existe una riqueza pictórica allende Occidente.

    En “Tradiciones occidentales” se refiere, en oposición a obras provenientes de la periferia, a lo nofigurativo, especialmente la pintura monocroma, poniendo como ejemplo obras de Brice Marden y Agnes Martin. También son mencionadas la figuración velada de Gerhard Richter, lo óptico de Bridget Riley y los relieves de Frank Stella, así como la figura humana en David Hockney, Frank Auerbach, Georg Baselitz, Eric Fischl y Lucian Freud.

    Luego se suceden algunos capítulos titulados de acuerdo a los movimientos a que están dedicados, por ejemplo “Neoexpresionismo”, en el que son analizadas obras de Anselm Kiefer, Francesco Clemente, Julian Schnabel, Signar Polke y Jean-Michel Basquiat, y “Pintura fotográfica” con obras de Chuck Close, Richard Estes, Gerhard Richter y Martin Kippenberger. Artistas menos conocidos de esta categoría son la letona Vija Celmins y el chino Zhang Xiaogang.

    Godfrey establece categorías propias, por ejemplo en relación a la abstracción, que la divide en dos tipos: “pura”, en la que incluye obras de Robert Mangold y Sean Scully, y “ambigua”, ejemplificada con obras de, entre otros, Brice Marden y Ferry Winters. Los límites entre las categorías son imprecisos, lo que se evidencia aún más en la categoría “instalaciones pictóricas”. En este caso la presencia de algún elemento pintado es suficiente para que el autor incluya distintos tipos de instalaciones en esa categoría.

    Luego se suceden reproducciones de pinturas y textos, en los que abundan citas de los artistas mencionados, agrupados en categorías definidas por motivos como “La figura humana”, “Pintura de espacios”, “Paisaje”, “Muerte y vida”, “Pintura histórica”, “Bodegones” y “Posfeminismo”.

    Las debilidades teóricas y de organización de los textos son en parte compensadas por la profusión y calidad de las obras reproducidas, así como por la inclusión de obras de varios artistas asiáticos, elementos que dan al lector un amplio panorama de la pintura actual, lo más nuevo de una categoría que goza de buena salud a pesar de que su muerte ha sido proclamada en varias oportunidades.

LA PINTURA HOY, de Tony Godfrey. Phaidon Press Limited, 2010. Londres, 448 págs. Distribuye Océano.

El País Cultural. No. 1116, 29 de abril de 2011, Montevideo, Uruguay.

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