Reconstruyen una exposición de 1932. Pablo Picasso en los museos

Pedro da Cruz

En 1932 los días de pobreza del Bateau Lavoir eran un recuerdo lejano para Pablo Picasso (1881-1973). Ya no vivía en la vieja casa de Montmartre donde en 1907 había pintado Las señoritas de Avignon. Su estilo de vida había cambiado radicalmente. Mantenía un respetable estilo de vida burgués junto a su esposa, la bailarina rusa Olga Koklova, y ya era reconocido internacionalmente como uno de los artistas más significativos de su época.

    Aunque la situación económica de Picasso en particular era muy buena, la crisis financiera que golpeó la economía mundial a comienzos de la década de 1930 trajo aparejado grandes cambios en el mercado del arte, lo que provocó que varios artistas provenientes de otros países que eran activos en París – entre otros, Torres García – abandonaran la capital francesa. Los galeristas no pudieron mantener su nivel de compras y ventas, lo que provocó un nuevo fenómeno: la colaboración entre colegas que antes eran acérrimos competidores.

Mujer sentada, 1921

    Ese es el trasfondo de la colaboración de las galerías parisinas Bernheim, Rosenberg y Wildenstein para promover la venta de obras de maestros del modernismo a museos y coleccionistas de Europa y Estados Unidos. Otro fenómeno que no había sido común hasta el momento ere que las actividades se consagraran a artistas vivos, que éstos participaran directamente en la organización de las actividades, y que los museos cooperaran estrechamente con galeristas y coleccionistas.

    Es el caso de las retrospectivas de Matisse y Picasso enla Galeries GeorgesPetit en 1931 y 1932 respectivamente, y de la posterior exposición “Picasso” enla Kunsthaus Zurich, también en 1932, que tuvo la particularidad de ser la primera que Picasso realizó en un museo. Recientemente, como parte de los festejos del centenario de la fundación del museo, fue mostrada en Zurich la exposición “Picasso. His first museum exhibition1932”, cuyo objetivo fue reconstruir la exposición de Picasso que había sido mostrada en 1932.

    Gracias a un minucioso trabajo, el curador Tobia Bezzola logró reunir cerca de una tercera parte de las obras expuestas originalmente, un importante logro si se tiene en cuenta que entonces muchas de las obras pertenecían al artista, y estaban incluso a la venta, mientras que hoy pertenecen a importantes colecciones privadas y museos de Europa, Estados Unidos y Japón. Para decepción de los organizadores, debido a la importancia y significación de las obras que fueron mostradas en Zurich en 1932 y que hoy pertenecen a su acervo, el Museo Picasso de París decidió no participar del proyecto.

    El trasfondo de la exposición de 1932, así como el de la actual reconstrucción, es explicado en Picasso by Picasso. His first museum exhibition 1932 (Prestel, 2010), el catálogo de la exposición enla Kunsthaus Zurich. Además de numerosas ilustraciones e iniciados textos sobre las exposiciones realizadas en París y Zurich en 1932, el catálogo incluye abundante material fotográfico, lo que permite reconstruir en detalle la disposición y el orden en que las obras fueron mostradas en ambas ocasiones.

Mandolina y guitarra, 1924

ESTILOS DIVERSOS. El desarrollo del arte de Picasso durante las tres primeras décadas del siglo XX, el periodo que cubrieron las exposiciones de Zurich de 1932 y 2010, tuvo características dispares. A partir de 1900, y aproximadamente hasta 1914, Picasso trabajó con distintos grupos de motivos y estilos de forma sucesiva. Las primeras etapas de su arte, claramente definidas, fueron los llamados periodos azul y rosa, en los que dominaron las figuras de marginados y familias de saltimbanquis respectivamente.

    Luego siguieron los prolegómenos del cubismo, con Las señoritas de Avignon como obra principal, y, a partir del trabajo conjunto con Georges Braque, las sucesivas etapas del cubismo denominadas cubismo analítico y cubismo sintético.

    Debido principalmente al comienzo dela PrimeraGuerraMundial – en 1914 – Picasso no continuó el trabajo conjunto con Braque, ya que éste, como ciudadano francés, fue enrolado en el ejército. Picasso continuó creando en el espíritu del cubismo sintético, pero pintaba los planos de color en lugar de usar papeles pegados, y agregó nuevos elementos, como pequeñas manchas de color que recuerdan el puntillismo de Georges Seurat.

    Poco después Picasso no continuó desarrollando su arte de forma lineal, sino que comenzó a pintar obras con estilos diferentes simultáneamente, práctica que continuaría durante la década del ‘30. En 1917, mientras realizaba variaciones del cubismo sintético, comenzó a pintar una serie de retratos en estilo naturalista de Olga Koklova, con quién se casó un año más tarde, y hacia 1920 inició el periodo del llamado clasicismo, en el que las figuras de estilo realista, desnudas o con ropajes drapeados, rememoran las figuras del arte clásico mediterráneo. A esta categoría pertenece Madre y niño (1921), pintada el mismo año que Tres músicos, con figuras que en cambio muestran un tratamiento plano y geométrico.

    Hacia mediados de la década del ‘20 Picasso realizó obras en un estilo considerado cercano al surrealismo, incluso participó en la primera exposición de arte surrealista enla GaleriePierrede París en 1925, pero nunca se integró formalmente al movimiento. La variación y simultaneidad de estilos dificultaron la lectura de la obra de Picasso de forma lineal, lo que iba a ser evidente en futuras exposiciones de su obra. 

MUESTRA EN PARIS. Matisse realizó su primera exposición retrospectiva en Galeries Georges Petit en 1931, lo que despertó el interés de Picasso, que siempre trataba de superar a su eterno rival. Un año más tarde fue mostrada en la misma galería una exposición similar de obras de Picasso, una retrospectiva que incluyó 225 pinturas, siete esculturas y seis libros ilustrados, la mayoría propiedad del artista. La exposición, organizada por los galeristas Paul Rosenberg y Georges Wildenstein en estrecha colaboración con el propio Picasso, comprendía obras de todas las etapas del arte del pintor, desde el periodo azul hasta obras recientes.

    Debido a que la exposición fue una de las primeras que reunió un número tan grande de obras de Picasso, sumado al reconocimiento que ya tenía a nivel internacional, varias instituciones y museos mostraron interés por mostrar el material exhibido enla Galeries GeorgesPetit, entre otros el Museum of Modern Art de Nueva York (fundado sólo tres años antes), y dos museos de Suiza: Kunsthalle Basel y Kunsthaus Zurich. 

Desnudo en la playa, 1929

LOS PICASSOS DE PICASSO. Debido a distintas circunstancias, la exposición de Picasso fue finalmente organizada en el Kunsthaus Zurich. El proyecto tuvo origen en una idea de Wilhelm Wartmann, el primer director del museo, a iniciativa del coleccionista Emil Friedrich-Jezler, que inicialmente había propuesto una exposición conjunta de Picasso, Braque y Léger. El artista suizo Carl Montag, que vivía en París, funcionó como intermediario entre París y Zurich. A raíz de las conversaciones llevadas a cabo mientras la exposición se mostraba en París, los organizadores comprendieron que a Picasso lo que más le interesaba era realizar una exposición individual en Suiza, por lo que las invitaciones a Braque y Léger, que ya habían comenzado a preparar sus envíos a Zurich, fueron retiradas, a la vez que se les prometía que sus obras también serían mostradas en futuras exposiciones individuales.

   La Kunsthaus, un edificio de dos pisos, fue vaciada de su colección permanente, y se liberaron240 metrosde pared para colgar las obras de Picasso. La exposición comprendió 225 obras, el mismo número que en la exposición de París, pero no exactamente las mismas, ya que algunas obras que no fueron llevadas a Zurich fueron sustituidas por otras (43) que no habían sido mostradas en Galeries Georges Petit. Nuevamente, Picasso realizó la selección.

    El montaje de las obras fue realizado por Wartmann y el pintor Sigismund Righini, presidente del comité de exposiciones dela Kunsthaus.Elcolgado fue tradicional, ya que siguió un orden cronológico, con los primeros periodos de Picasso (azul, rosa, cubismo analítico y cubismo sintético) claramente definidos. Pero debido al carácter no lineal del desarrollo posterior del arte de Picasso, con bruscos cambios de orientación y utilización de distintos estilos paralelos, el orden en que las obras fueron mostradas fue percibido como caótico por los críticos y el público.

    Con ocasión de la exposición fue publicado un catálogo, titulado simplemente Picasso, en el que fueron incluidos un texto introductorio de Wilhelm Wartmann, treinta y dos reproducciones, y una lista completa de las obras exhibidas. La exposición fue inaugurada el 11 de setiembre, y el cierre, planeado en principio para fines de octubre, fue pospuesto hasta el 13 de noviembre debido a la gran asistencia de público. La muestra fue visitada por 34.000 personas, lo que en esa época fue un record absoluto de público.

    En la actual reconstrucción de la exposición de 1932, que reúne setenta y seis de las obras entonces mostradas, no son exhibidas un grupo de obras muy significativas que Picasso conservó en su poder hasta su muerte en 1973. Esas obras pueden ser consideradas las más importantes de Picasso, entre otras Autorretrato (1901), La Celestina (1904), Dos hermanos (1906), Retrato de Olga (1917), La flauta de pan (1923), Crucifixión (1930) y Figuras al borde del mar (1931), que, entre muchas otras, fueron cedidas al estado francés por los herederos de Picasso a cambio de la enorme suma correspondiente al impuesto a la herencia que les correspondía pagar. Ese grupo de obras, a las que luego se sumaron obras pertenecientes a Jacqueline Roque (última esposa del artista, fallecida en 1986), se convirtió en el núcleo del magnífico acervo del Museo Picasso de París, abierto al público en 1985 para mostrar la herencia artística de Picasso.

DE ZURICH AL LOUVRE. Si bien la primera exposición de Picasso en un museo tardó un par de décadas en ser realizada, luego seguirían innumerables exposiciones en museos de todo el mundo, a tal grado que sería uno de los artistas cuyas obras fueron expuestas con mayor frecuencia durante el siglo XX, tendencia que se mantiene en el presente siglo.

     Dos de las exposiciones de obras de Picasso más importantes en vida del pintor fueron realizadas en el Museum of Modern Art de Nueva York: “Picasso, Forty Years of his Art” en 1939, con curaduría del primer director del museo Alfred Barr, y “Picasso in the Museum of Modern Art” en 1972, bajo la égida del consagrado curador William Rubin.

    Pero la exposición más significativa de Picasso en un museo fue sin lugar a dudas la organizada por el Museo del Louvre en 1971, con ocasión de que el pintor cumpliera 90 años, cuando sus obras fueron mostradas enla GrandeGalerie, una distinción que hasta ese momento no había recibido ningún artista vivo. Picasso falleció dos años más tarde en Mougins, y fue enterrado en el parque de su propiedad en Vauvenargues.

El País Cultural. No. 1109, 4 de marzo de 2011, Montevideo, Uruguay.

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