Biografía de Caravaggio. Un pintor demasiado realista

Pedro da Cruz

No hay constancia de si Michelangelo Merisi (1571-1610) nació en Milán o en Caravaggio, una localidad lombarda de donde provenía su familia. De todas formas adoptó el nombre Caravaggio, una costumbre extendida entre artistas de la época, que tomaban el nombre de sus ciudades de origen. Su padre, Fermo Merisi, era administrador de las propiedades de la familia Sforza da Caravaggio, relacionada a la influyente familia Colonna, que apoyaría a Caravaggio a lo largo de su tumultuosa carrera.

    El fin del siglo XVI fue una época de grandes cambios, que en el campo religioso fueron producto dela Reformaprotestante y la subsiguiente Contrarreforma católica. Los Papas atribuyeron gran importancia el arte como instrumento en el empeño de contrarrestar las enseñanzas de Lutero y Calvino.

    En el campo artístico la época estuvo marcada por el abandono de la tradición del Renacimiento tardío y el surgimiento del Barroco, estilo que dominaría el arte del siglo XVII. En los territorios italianos el desarrollo artístico mostraba grandes diferencias regionales, pero gracias al impulso de Papas y cardenales el llamado barroco romano tomó preponderancia.

    Caravaggio se formó en el norte de Italia, bajo el influjo de la pintura realizada en Lombardía y Venecia, regiones que tenían un mayor contacto con la tradición artística del norte de Europa. Cuando se radicó en Roma en 1592, su arte, basado en el realismo y no en figuras idealizadas, se destacó como de un estilo muy diferente al de sus colegas romanos, y fue rápidamente reconocido por mecenas y coleccionistas.

    La corta vida de Caravaggio (murió a los 39 años) fue muy accidentada, marcada por complejos códigos de honor, duelos callejeros, prisión e incluso un asesinato, razón por la cual huyó de Roma. Luego pasó temporadas sucesivas en Nápoles (entonces bajo dominio español), Malta y Sicilia, lugares en los que ejerció influencia en los ambientes artísticos locales.

    La vida de Caravaggio ya ha sido analizada en numerosos textos, contemporáneos del pintor y de épocas posteriores, y también fue tema de varios films. Ahora se publica en español la biografía escrita por la historiadora y crítica de arte inglesa Helen Langdon, especialista en el Renacimiento y el Barroco italiano, y hoy profesora dela British School de Roma.

    Langdon muestra gran erudición sobre los acontecimientos históricos de la época, en especial sobre las estrechas e intrincadas relaciones entre las familias más poderosas de los territorios italianos y la jerarquía de la iglesia católica, así como sobre la producción literaria y teológica dela Contrarreforma, base de muchos de los motivos de la producción artística de entonces. El resultado es una biografía clásica, en algunos pasajes basada en suposiciones, que sólo presenta sumariamente en la introducción algunas opiniones de autores modernos sobre aspectos de la vida de Caravaggio interesantes para la posteridad, por ejemplo la discusión sobre la orientación sexual del pintor, y la influencia de su obra sobre la de artistas de épocas posteriores, del alto Barroco al arte moderno.

Muchacho con canasto de fruta, 1594

JÓVENES Y FRUTAS. En 1584, cuando tenía trece años, Caravaggio se convirtió en aprendiz del pintor Simone Peterzano, que se presentaba como alumno de Tiziano. Luego de finalizado el periodo de aprendizaje de cuatro años, Caravaggio permaneció en Lombardía, aunque se supone que visitó Venecia, donde puede haber conocido las obras de Giorgione y Tiziano, antecedentes importantes de su pintura. Se conoce poco de sus años de aprendizaje, basado en la realización de naturalezas muertas.

    En 1592, con 20 años, Caravaggio se instaló en Roma, sin dinero ni domicilio fijo. Frecuentaba tabernas, iba armado con espada, y se involucraba con frecuencia en reyertas callejeras. Luego de recorrer varios talleres de pintura se integró al del “pintor de flores y frutas” Giuseppe Cesari, donde permanecería dos años. Entre sus nuevas amistades se contaron los pintores Prospero Orsi y el joven siciliano Mario Minniti, que sería modelo de algunas de sus obras.

    Una de las primeras obras que Caravaggio pintó en Roma fue Muchacho con canasto de fruta (1594), en la que la figura de un joven se recorta contra un fondo neutro, un planteo sumamente “moderno”. Ese mismo año Caravaggio pintó Joven Baco enfermo, en el que se ve al personaje coronado con hojas de vid contra un fondo oscuro. Las frutas representadas en ambas obras son prueba de un realismo asombroso, una innovación que despertó el interés del mundo del arte.

    Gracias a contactos en el medio artístico, Caravaggio fue introducido en el círculo del cardenal Francesco Maria Del Monte. Éste le compró La buenaventura y Partida de cartas (ambas de 1594), dos obras naturalistas al estilo de Giorgione, con temas cotidianos sobre los peligros que acechan a la juventud: el engaño de una gitana y de dos tahúres respectivamente. En 1595 el pintor entró al servicio del Del Monte, y se instaló en la residencia de éste, el Palazzo Madama, donde viviría varios años. Para el círculo de amigos del cardenal pintó Los músicos (1595), Tañedor de laúd (1595) y Muchacho mordido por un lagarto (1596).

SANTOS Y MÁRTIRES. Durante su papado (1592-1605), Clemente VIII ordenó reformas urbanísticas y la construcción de numerosas iglesias, lo que sentó las bases del futuro esplendor de la Roma barroca del siglo XVII. Los ideólogos de la Contrarreforma, al contrario que los protestantes, dieron gran importancia al papel pedagógico de las obras de arte que serían emplazados en los nuevos templos. Caravaggio comenzó entonces a pintar motivos religiosos, entre otros María Magdalena (1595), Éxtasis de San Francisco (1595) y Descanso en la huida a Egipto (1596).

    En 1599 le encargaron dos obras importantes para decorar la Capilla Contarellien la iglesia de San Luis de los Franceses: Martirio de San Mateo y Vocación de San Mateo. La última muestra un interior en penumbras con un fuerte haz de luz, que sigue la dirección de la mano extendida de Cristo e ilumina al cobrador de impuestos Levi (luego convertido en San Mateo). Éste demuestra incredulidad, señalándose a sí mismo en el pecho, ante el hecho de que Cristo lo elija como uno de sus seguidores.

    Lo nuevo y sorprendente, en comparación con obras de otros artistas, era que Caravaggio no idealizaba las figuras según las convenciones de la iglesia. Sus personajes muestran detalles realistas, como ropajes raídos o pies sucios, mientras que los volúmenes son resaltados por un fuerte contraste de luces y sombras, un efecto específico del Barroco.

    Esos elementos son las características principales de dos obras pintadas en 1601: Conversión de San Pablo y Crucifixión de San Pedro.

    En la primera el personaje es Saulo, un temido perseguidor de cristianos, que luego de caer de su caballo recibe con los brazos abiertos una fuerte luz, símbolo de la revelación de Cristo.

    En la segunda se ve a quién fuera el pescador Simón clavado cabeza abajo en la cruz, en el momento en que es levantado con gran esfuerzo por tres hombres vestidos como contemporáneos del pintor.

Cena en Emaús, 1601

    La obra más conocida de esa época es Cena en Emaús (1601), cuyo motivo es el momento en que Cristo, que se había hecho pasar por un viajero, revela a sus discípulos que había resucitado. Con gran manejo de la perspectiva, y utilizando los efectos de la luz, Caravaggio logró crear la ilusión de que ciertos elementos (la canasta con frutas, la mano izquierda de Cristo, la mano derecha de uno de los discípulos, y el codo del otro) sobresalen de la superficie de la pintura, una sensación de tridimensionalidad que asombró a sus contemporáneos.

    A pesar del éxito, algunas obras de Caravaggio no fueron aceptadas. Por ejemplo Muerte de la Virgen (1604), un encargo para una capilla carmelita, fue rechazada porque la figura dela Virgen yaciente era sumamente realista, con el vientre hinchado y las piernas desnudas, lo que se consideraba indecoroso, sumado a que el pintor había usado una reconocida prostituta como modelo.

Las siete obras de misericordia, 1607

EXILIO Y MUERTE. En mayo de 1606, durante una de las peleas callejeras en que se veía envuelto a menudo, Caravaggio mató a un hombre llamado Ranuccio Tomassoni, debido a lo que tuvo que esconderse, y luego huir de Roma. Unos meses más tarde estaba en Nápoles  (entonces capital del reino de las Dos Sicilias, dominio del rey español Felipe II), bajo la protección de la poderosa familia Colonna.

    Poco después de su arribo, Caravaggio recibió un importante encargo: Las siete obras de misericordia (1607), en la que integró totalmente la esfera celestial con la terrena, ubicando dos ángeles prácticamente entre los personajes que realizan acciones piadosas. En Nápoles el artista pintó también La flagelación de Cristo y Virgen del Rosario, ambas de 1607.

    Quizá influido por el ambiente de las cortes que había frecuentado, Caravaggio tenía ambiciones de ser Caballero. En julio de 1607 viajó a Malta, donde fue protegido del Gran Maestre de la Ordende Malta Alof de Wignacourt, que un año después lo admitió en la Orden. Suobra más conocida de ese periodo es La decapitación de San Juan Bautista (1608), pero poco después de realizarla, nuevamente debido a hechos violentos, fue expulsado de la isla.

    A comienzos de 1609 Caravaggio se trasladó a Sicilia. Primero trabajó en Siracusa, donde reencontró a su amigo Minniti, y luego en Mesina y Palermo. Después de nueve meses regresó a Nápoles, donde sufrió un intento de asesinato que le dejó el rostro desfigurado. Su intención era regresar a Roma, ya que había obtenido perdón del nuevo Papa Pablo V.

    En Nápoles pintó Resurrección de Lázaro (1609), en la que, expresando la idea de ilusión realista, el cuerpo del resucitado aún muestra síntomas de descomposición. Antes de partir Caravaggio pintó su última obra, Martirio de Santa Úrsula (1610), en la que la mártir muestra como fue herida en el pecho por una flecha disparada por el rey de los hunos.

    En el verano de 1610 Caravaggio emprendió el deseado regreso a Roma llevando consigo algunas de sus obras. Hay confusión sobre las circunstancias del viaje por mar, ya que el pintor descendió en el puerto de Palo, donde fue detenido, mientras que el barco continuó hasta Port’Ercole con las obras. No se sabe como Caravaggio continuó su viaje hasta allí, pero al llegar enfermó de fiebre, y murió poco después.

CARAVAGGIO, de Helen Langdon, Edhasa, 2010. Barcelona, 512 págs. Distribuye Océano

Caravaggio y la posteridad.

Algunos de los asuntos tratados por Langdon sólo marginalmente en la introducción de Caravaggio, cobran más actualidad si se los analiza desde la contemporaneidad, con una perspectiva enriquecida por las experiencias del modernismo y el subsiguiente posmodernismo.

    Una de las actitudes “modernas” de Caravaggio fue la de utilizar su propia figura como motivo, dando importancia al papel del artista. El personaje de Joven Baco enfermo muestra los rasgos del pintor (conocidos por un dibujo realizado por el pintor Octavio Leoni), así como la cabeza de Goliat que cuelga de la mano de David en David con la cabeza de Goliat (1605). En Martirio de San Mateo, el pintor se autorretrató vistiendo manto y un elegante sombrero con plumas, un testigo anacrónico de un asesinato que ocurrió en la época de Cristo.

    Otro aspecto interesante es que sus obras con motivos de cuerpos masculinos desnudos han sido interpretadas como resultado de una “mirada” homoerótica. Una idea planteada ya entrado el siglo XX, un caso paralelo al de las discutidas tendencias homosexuales de artistas renacentistas como Leonardo da Vinci y Miguel Ángel. Una discusión para la que, ya en el siglo XXI, pueden tenerse en cuenta las obras de artistas como Francis Bacon y Robert Mapplethorpe.

    Caravaggio pintó (que se conozca) sólo dos desnudos integrales, uno de contenido religioso y otro pagano, San Juan Bautista (1602) y Amor vencedor (1603) respectivamente. El modelo es el mismo joven que había sido modelo para el David de David con la cabeza de Goliat, conocido como Cecco (diminutivo de Francisco), supuestamente Francesco Boneri, amigo del pintor igual que Mario Minniti. En la primera obra un joven desnudo abraza un carnero en una pose nada piadosa, mientras que en la segunda un Cupido con flechas en la mano pisa objetos que son símbolos de las artes y las ciencias.

    La discusión sobre la orientación sexual de Caravaggio, teniendo en cuenta que el concepto de homosexualidad no existía en su época, se basa en algunos comentarios de contemporáneos. En su biografía, Langdon recoge el testimonio de un viajero que afirmó que el pintor “yacía” con uno de sus modelos, lo que es puesto en duda con el argumento de que Caravaggio frecuentaba prostitutas en las tabernas, y que incluso una mujer llamada Maddalena “Lena” Antognetti era su concubina. Más interesante es el análisis de la mirada masculina sobre el cuerpo masculino desnudo, tema muy vigente en el arte actual.

    En cuanto al papel de Caravaggio como impulsor del Barroco, y la proyección de su arte en siguientes generaciones, se puede realizar un análisis basado en el estudio de una sucesión de influencias, un razonamiento tradicional en la historia del arte. Las composiciones basadas en líneas oblicuas y el dramatismo de las figuras son inherentes al Barroco, mientras que la luz concentrada sobre las figuras, que se recortan sobre fondos en penumbras, el “tenebrismo”, es un elemento que tomó gran importancia gracias al aporte de Caravaggio.

    Entre sus colegas contemporáneos su estilo influyó en los llamados “caravaggistas”: Giovanni Baglione, Orazio Gentileschi, y la hija de éste, Artemisia Gentileschi, la única mujer reconocida como artista durante el siglo XVII. A mediados de ese siglo el ejemplo de Caravaggio influyó sobre el arte de Rubens, Rembrandt, Velázquez y José de Ribera (conocido en Nápoles como Lo Spagnoletto).

    El estilo de Caravaggio también influyó sobre artistas franceses como Georges de La Toury Edouard Manet, quien estudió detenidamente la pintura de Velázquez. Desde una perspectiva actual, en obras de Manet con figuras recortadas sobre fondos planos, por ejemplo El flautista (1866), puede apreciarse un planteo similar al de Muchacho con canasto de fruta, pintada casi tres siglos antes. Aguzando la vista, hoy la influencia de Caravaggio se percibe en la obra del noruego Odd Nerdrun y el norteamericano Michel Leonard.

El País Cultural. No. 1120, 27 de mayo de 2011, Montevideo, Uruguay.

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Una respuesta a Biografía de Caravaggio. Un pintor demasiado realista

  1. maria alejandra sanchez perez dijo:

    buena informacion me parece inprecionante este personaje

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