Cinco décadas de un artista entre los caminos de dos países. Muestra. Las obras de Enrique Weisz se pueden ver en la galería Soa

Pedro da Cruz

Recientemente mostradas en la sala de exposiciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, las obras de Enrique Weisz de distintas épocas de su carrera pueden ser vistas en Soa Art Café (Constituyente 2046) durante el mes de junio.

La presente exposición tiene un marcado carácter retrospectivo, pese a que el número de obras mostradas no supera la quincena. Un recorrido cronológico permite conocer las vivencias del artista durante distintas etapas de su vida. Weisz nació en Buenos Aires en 1931. Cuando tenía cinco años su familia se trasladó a Uruguay, radicándose primero en Carmelo, y unos años más tarde, cuando el futuro artista ya era adolescente, en Montevideo. Poco después adoptó la nacionalidad uruguaya.

Pareja semántica, 1987

    En 1959 ingresó al Taller Torres García, donde estudió con Guillermo Fernández y José Gurvich. Esta época está representada en la exposición por dos obras sumamente representativas de las experiencias formales habituales del Taller. Escalas en grises (1961) es una naturaleza muerta compuesta por planos de color sobre los que los objetos están representados con contornos lineales. Ritmos ortogonales (1962) es una estructura de verticales y horizontales prácticamente monocroma sin elementos figurativos.

    Durante la década de 1960 Weisz vivió tres años en Israel, país al que emigró definitivamente en 1973. Se instaló en el kibutz Guivat Hashlosha, donde le adjudicaron un espacioso taller, pudiendo entonces combinar las tareas de la vida colectiva con la práctica artística.

    El cambio de entorno influyó sobre la orientación de su pintura: “El traslado de la ciudad al kibutz, no fué un obstáculo para mí cuando llegué a Israel en el año 1973 desde el lejano Montevideo… Mi lucha principal fue adaptarme a pintar con la luz del Mediterráneo. Lentamente los oscuros tonos grises y ocres, se fueron aclarando y estos fueron transformando las rígidas formas geométricas del Taller Torres García. Escuela única en su género, en la cual me formé y a la que tanto le debo. Hoy me siento totalmente aclimatado a este país pero de algún modo u otro, estoy siempre mirando al SUR.”

    Esa nueva experiencia vital, en cierta forma similar a la de Gurvich (aunque éste no permaneció en Israel, sino que vivió sus últimos años en Nueva York), modificó la paleta y la elección de los motivos de las obras de Weisz. De esa época pertenece sus Texturas trialécticas (1977), una composición basada en curvas en ocres y marrones.

Caracol, 1998

    La influencia de la obra de Gurvich se vuelve evidente en Pareja semántica (1987), compuesta por dos grandes figuras que conforman una pareja rodeadas de pequeños elementos y letras hebreas, y especialmente en Caracol (1998), basada en un espiral que contiene diferentes objetos (una mano, una rueda, una escalera) que parecen flotar en el espacio de la obra. La inclusión de símbolos es explicada por el artista de la siguiente forma: “Me embarqué en el simbolismo para investigar el misterio de lo místico.”

 

RECIENTES. En la exposición también son incluidas obras de los últimos años que muestran el interés de Weisz en investigar nuevos materiales y nuevas soluciones formales. A través de la ventana (1994) es una obra en pequeño formato basada en la línea y un tratamiento acuarelado, parte de una serie de obras con motivos eróticos. El gran tango (2001) muestra una pareja de bailarines desde una perspectiva inusual, mientras que Homenaje a Jerusalem (2008) es una pintura con varios elementos figurativos combinados a la manera de un collage.

    La obra más reciente es Silla con bandoneón (2009), un relieve en técnica mixta con elementos pintados de blanco montados sobre un fondo que es dominado por matices marrones.

    La vocación de universalidad, uno de los principios fundamentales en que se basó la prédica del Taller Torres García, se desprende de la siguiente afirmación de Weisz: “Soy una especie de soldado de la estética. Los cambios que se dieron en mi pintura, se hubiesen dado en cualquier parte del mundo donde hubiese vivido, porque pertenecían al inconsciente colectivo de los pueblos.”

El País. 8 de junio de 2011, Montevideo, Uruguay.

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Una respuesta a Cinco décadas de un artista entre los caminos de dos países. Muestra. Las obras de Enrique Weisz se pueden ver en la galería Soa

  1. Muy buen blog

    Saludos

    tonydigitalart.blogspot.com

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