El conceptualismo de Moscú. Fuera del sistema

Pedro da Cruz

Un grupo de artistas de la Unión Soviética decidió, en la década del ’70 y `80, seguir un camino diferente al que proponía el oficialismo comunista. Eligieron volver al realismo para describir el mundo exterior, tras varias décadas de experimentación modernista, donde producían obras de arte autónomas, no miméticas. De ese vuelco trata el libro de Boris Groys History becomes form. Moscow Conceptualism (Cuando la historia deviene forma. El conceptualismo moscovita, de MIT Press, 2010).

Leonid Solov, Proyecto de construir lentes para cada ciudadano soviético, 1976

     En 1976 Groys había dejado Leningrado para radicarse en Moscú, donde comenzó a frecuentar activistas de la cultura no oficialista, entre los que se contaban un grupo importante de artistas visuales. En 1979, a pedido de un amigo pintor, comenzó a escribir textos sobre el arte no oficial destinados a ser publicados en A-Ya, una revista que el artista emigrado Igor Chelkovsky planificaba publicar en ruso e inglés en París, destinada tanto al público occidental como al soviético. La revista, que sería introducida clandestinamente en la Unión Soviética, fue publicada en números anuales entre 1979 y 1986.

      El libro History becomes form recoge una serie de ensayos (escritos en su mayoría después de 1981, año en que el autor emigró a Occidente) sobre distintos aspectos de lo que Groys, actualmente catedrático de Estudios rusos y eslavos en la New York University, entonces definió como “conceptualismo de Moscú”.

ARTE Y SISTEMA. En su análisis de la época posestalinista (Stalin murió en 1953), Groys afirma quela Unión Soviética era una sociedad completamente orientada hacia el futuro, con el objetivo de realizar un proyecto comunista unificador. El presente era considerado como algo transitorio, un periodo que sería usado y eliminado en aras de seguir transitando el camino hacia el radiante futuro comunista. La orientación hacia el futuro colectivo tenía como resultado que en la sociedad soviética no existía la idea de contemporaneidad.

    La cultura también era parte del proyecto socialista, por lo que los límites de la cultura oficial eran muy estrechos: excluían todo lo que fuera explícitamente religioso, modernista, existencialista y sexual, así como lo políticamente implícito. Los organizaban en un sindicato de artistas,la Uniónde Artistas Soviéticos, en estrecha relación con la dirección del Partido Comunista, y cuyos miembros tenían privilegios a los que no tenían acceso la mayoría de los ciudadanos soviéticos.

    Los artistas no oficialistas no eran reconocidos por el Estado, no eran mencionados por los grandes medios de comunicación (todos controlados por Estado), y se encontraban aislados, en contacto entre sí en pequeños grupos sin poder comunicarse con mayores audiencias. A este grupo de artistas pertenecían los conceptualistas de Moscú, cuyo objetivo era cambiar la atención del futuro al presente, de la visión interna a la imagen externa.

    A partir de 1970 los conceptualistas crearon obras que expresaron un momento histórico concreto: la experiencia del socialismo soviético. La idea de expresar la contemporaneidad resultó en que los temas relacionados a las carencias, el vacío y la marginalidad tuvieran un rol prominente en el discurso y el arte. En sus obras reflejaron tanto la austeridad descarnada de la vida diaria, como la energía utópica de la cultura soviética oficial.

    Los conceptualistas no sólo analizaron la realidad de lo cotidiano, sino que también se propusieron reflexionar sobre el presente de un futuro que predecían iba a ser diferente al anunciado por el sistema oficial. Según Groys, debido al aporte de los conceptualistas cierto periodo de la historia moderna, – la historia de la realización del proyecto comunista – finalmente se convirtió en forma.

Ilya Kabakov, El hombre que voló al espacio desde su apartamento, 1985

LOS CONCEPTUALISTAS. Entre los principales conceptualistas de Moscú se contaron Ilya Kabakov, Erik Bulatov, Dmitri Prigov, Andrei Monastyrski, Lev Rubinstein e Ivan Chuicov. A diferencia de Occidente, donde un grupo de artistas vivía de los ingresos que genera su arte, los artistas no oficialistas dela Unión Soviética vivían de realizar otras tareas, en algunos casos actividades relacionadas a lo artístico, por ejemplo ilustración de libros y diseño gráfico.

    Ilya Kabakov (n. 1933) fue durante un tiempo miembro del sindicato de artistas oficialistas. A diferencia de otros artistas que emigraron durante los años ‘70, Kabakov permaneció en la UniónSoviéticahasta 1987. Una de las características de su obra es la creación de personajes ficticios (el artista Primakov), y de instalaciones en las que recreaba espacios relacionados a la vida cotidiana. Una de sus obras más conocidas es El hombre que voló al espacio desde su apartamento, de 1984, que consistió en un pequeño apartamento con un boquete en el techo. El habitante había creado una catapulta con la que se impulsó al espacio exterior, metáfora del encierro en la vida cotidiana.

    Las pinturas de Erik Bulatov (n. 1933) de comienzos de los años ‘70, en un estilo realista basado en fotografías, aunque con ciertos elementos de crítica a la sociedad, tuvieron gran impacto. En Horizonte (1972) un grupo de cinco personas camina por una playa hacia el mar, que en parte es cubierto por una banda roja que marca el horizonte. (La banda era la usada enla Orden de Lenin, la máxima decoración soviética).

    Dmitri Prigov (1940-2007) comenzó siendo activo como escultor, y luego inició una carrera como escritor no oficial. Realizó trabajos de tipo conceptual, entre otros collages sobre latas de conserva. También realizó performances en las que recitaba sus textos con una fuerte voz forzada. Permaneció enla Unión Soviética, y a partir de 1987 comenzó a exhibir públicamente.

NUEVA GENERACIÓN. Groys recibió críticas por usar el término conceptualismo, porque llevó a muchos a vincular al grupo moscovita con el movimiento Art & Language y las obras del artista Joseph Kosuth, que se basan en premisas totalmente diferentes. Enla Unión Soviética algunos artistas también estuvieron desconformes, ya que el nombre sugería que el grupo era simplemente una variación del movimiento occidental, dependiente de su prototipo.

    Según Groys, el término conceptualismo de Moscú adquirió su sentido en la cultura rusa recién después de que la revista A-Ya dejó de ser publicada en 1986. Con el comienzo de la perestroika los medios se interesaron por el arte contemporáneo y utilizaron el rótulo para referirse al grupo.

    Hacia fines de los ‘80 el término conceptualista ya no era aplicado para referirse a los primeros artistas (la mayoría emigró a Occidente durante la perestroika), sino a sus seguidores. Esta incluía el grupo Medical Hermeneutics (conformado entre otros por Pavel Pepperstein, Sergei Anufriev y Yuri Leiderman), así como a Vadim Zakharov y Yuri Albert, los que habían sido influidos por Kabakov, Bulatov y Prigov.

    El protagonismo de los nuevos conceptualistas fue desafiado por la aparición del llamado “accionismo de Moscú”, un grupo liderado por Oleg Kulik y Anatoly Osmolovsky. Estos realizaban performances dirigidas a una gran audiencia, configurando un antagonismo que dominó la escena del arte ruso, ya desaparecidala Unión Soviética, durante los años noventa.

El País Cultural. No. 1114, 8 de abril de 2011, Montevideo, Uruguay.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Europa siglos XX-XXI y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s